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Por: Mariana Cuazitl 
@marianna_sancu

Debido a su constancia y aportaciones al mejoramiento al acceso de justicia de nuestro país, la magistrada Celia Marín Sasaki obtuvo la medalla “María Cristina Salmorán de Tamayo” al mérito judicial femenino, el cual fue instituido en 2016 para reconocer cada año a una juzgadora mexicana cuya trayectoria se destaque por su esfuerzo y constancia en este ámbito. 

En exclusiva para Diario de México, la magistrada del Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de México habla de éste y otros temas. Reconoce que llegar a ser ministra no es tan fácil para las mujeres, se debe estudiar muchísimo, tener un espíritu de superación, objetivos muy claros y además  “resulta que cuando tú quieres llegar a otro nivel, hay un techo de cristal que no lo permite, y así son diversas las experiencias, hay pisos pegajosos y techo de cristal al querer llegar a un nivel de puesto”. 

La Suprema Corte de Justicia de la Nación se creó en 1815, y sólo 11 mujeres han logrado ser ministras, esa posición está masculinizada en diversos tribunales y áreas” hace la observación para luego agregar “hay normas jurídicas que aparentemente propician el acceso a las mujeres; sin embargo, hacen falta reformas legislativas en donde se señale que hay una norma de alternancia”.  

Una mujer debe llegar a un cargo, pero al siguiente periodo también lo debe hacer un hombre, para así garantizar esa alternancia, precisa Marín Sasaki, quien se ha distinguido por su labor en la defensa de los derechos humanos, la valoración del criterio pro persona y la igualdad entre mujeres y hombres. 

"Es una obligación como juzgadores ser garantes del respeto a los derechos humanos. Tenemos que detectar las asimetrías de poder y llegar a los niveles de igualdad”, expresó. 

La perspectiva de género como una metodología para juzgar  

Explica que “la perspectiva de género es un método que sirve para eliminar las asimetrías de poder que se dan entre hombres y mujeres, así como en mujeres y hombres”, por lo que el objeto de la perspectiva de género es conducirnos a un tema de la igualdad y no discriminación, y asimismo lograr el respeto de la dignidad de las personas. 

“La perspectiva de género es una metodología que tiene que permear a todos los aspectos de la vida y tiene que estar contemplada por todas las autoridades como son las autoridades, del ejecutivo, legislativo y judicial”, expuso.  

Sin embargo, destaca que aun cuando en el país ya se tienen tratados internacionales, normas constitucionales, normativas secundarias, protocolos, lo único que hace falta es aplicar la perspectiva de género a la realidad, en cada sentencia que se dicte. De esta forma, operaría una simetría de poder. 

Supuestos y prejuicios más comunes en la sociedad mexicana  

La sociedad mexicana parte de la base que todavía hay estructuras patriarcales en donde las mujeres siguen siendo subordinadas, en donde hay posiciones masculinizadas en muchos aspectos de la vida, señala.  

Un estereotipo común es el que califica a las mujeres como las mejor capacitadas para el cuidado de los niños y niñas, personas mayores, así como a los enfermos.  

Por ejemplo, en la Ley del Seguro Social, el servicio de guardería solamente era para las mamás, de tal manera que el acceso para los hombres estaba restringido; ya que sólo contemplaba a los papás divorciados, viudos, o los que tenían la guardia custodia de niñas y niños.  

Al respecto, la Suprema Corte de Justicia de la Nación analizó bajo la perspectiva de género ese precepto de la norma y llegó a la conclusión que era discriminatorio tanto para los niños como para los papás. Había que llegar a una determinación que fuera de igualdad y así fue que se resolvió detalla la maestra.  

“De tal suerte, que así como la madre tiene el derecho de cuidar a los hijos, pues también el padre tiene el derecho de hacerlo y puede de manera absoluta, no solo cuando hay una resolución, como ser viudo o tener la guardia custodia”.  

Es en estos  casos donde se puede apreciar que la perspectiva de género no sólo se refiere a las mujeres, sino también a los hombres.  

Feminicidio

Empoderamiento de las mujeres  

El empoderamiento de las mujeres normalmente se asocia con autoritarismo y abusos de autoridad, pero, esclareció, no se trata de eso.  

“Las mujeres siempre han estado bajo un esquema de subordinación y esos esquemas se deben quitar logrando las autonomías, logrando la autonomía física, nadie dispone de tu cuerpo ni nadie va invadir tu cuerpo si tú no lo permites; la autonomía financiera, si dependes de alguien no eres libre; autonomía emocional, responsabilidad de manejar adecuadamente nuestras emociones”, explica e invita a las mujeres a romper los techos de cristal y llegar hasta donde su capacidad les permita. 

“Dejemos los pisos pegajosos, rompamos los techos de cristal y llegamos hasta donde nuestra capacidad nos lo permita”, concluyó. 

Artículo íntegro de la magistrada Celia Marín Sasaki

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