Redacción.- El mercado del Clausura 2026 entra en su recta final y Cruz Azul aceleró justo a tiempo. En una maniobra quirúrgica de escritorio, la directiva encabezada por Iván Alonso dejó amarrado de palabra el fichaje del atacante nigeriano Christian Ebere, actual figura del Nacional de Uruguay, para reforzar el ataque celeste.
A solo siete días del cierre del mercado, La Máquina activó una operación que no solo fortalece su frente ofensivo, sino que también resuelve un problema clave en el armado del plantel: la gestión de plazas de extranjero.
La jugada maestra: Cándido como llave del traspaso
El fichaje de Ebere no llegó solo por la vía económica. Cruz Azul incluyó a Camilo Cándido como parte central de la negociación, una pieza que terminó por destrabar la operación.
De acuerdo con reportes de RÉCORD, la transacción ronda los 3 millones de dólares, aunque otras fuentes sitúan la cifra en 1.2 millones, monto que se repartiría entre Nacional (40%) y Plaza Colonia (60%).
Más allá de los números, el movimiento deja un doble beneficio para La Noria: la salida de Cándido, quien no entraba en los planes de Nicolás Larcamón, libera una plaza de extranjero y permite acelerar los trámites para que el atacante nigeriano pueda viajar antes del viernes.
Christian Ebere: el perfil que convenció a Larcamón
A sus 27 años, Ebere llega con credenciales importantes. Fue campeón del mundo Sub-17 en 2015 con Nigeria y se consolidó como una de las piezas más constantes del Nacional charrúa, donde ya levantó dos trofeos.
Su perfil encaja con precisión en lo que busca el cuerpo técnico celeste:
Versatilidad ofensiva: Aunque es centro delantero natural, puede jugar como extremo gracias a su velocidad y potencia.
Ataque a los espacios: Especialista en romper líneas y generar profundidad, una carencia detectada por la directiva.
Experiencia regional: Con recorrido en Brasil y Uruguay, llega con ritmo competitivo y adaptación inmediata al fútbol latinoamericano.
Lo que viene en La Noria
La actividad no se detiene en Cruz Azul. La directiva trabaja a contrarreloj para cerrar también la llegada de Joao Pedro, procedente del Atlético San Luis, con la intención de terminar de redondear un plantel que apunta alto en este semestre.
Con la inminente llegada de Christian Ebere, La Máquina no solo suma potencia y gol: ejecuta una jugada estratégica en un mercado donde cada decisión pesa. El mensaje es claro en La Noria: Cruz Azul quiere volver a competir como grande, desde el escritorio hasta la cancha.