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Buenos Aires, 25 Sep.- Argentina amaneció este martes paralizada casi por completo al realizar un paro nacional de labores y acordar el cierre de escuelas, bancos, gasolinerías, suspensión de servicio de trenes, autobuses urbanos y de larga distancia y cancelaciones de vuelos nacionales e internacionales como medida de protesta contra el gobierno de Mauricio Macri, quien se encuentra de gira en Estados Unidos.

La Confederación General del Trabajo (CGT) de Argentina conovocó a un paro nacional en contra del gobierno para reclamar que se suspendan los despidos, se declare una “emergencia alimentaria” y se reabran las “paritarias”, es decir, las negociaciones para aumentos salariales, ya que la crisis económica que enfrenta actualmente el país afectó drásticamente el poder adquisitivo de los trabajadores.

En los hospitales públicos solo hay servicios de emergencia, mientras que el poderoso gremio de camioneros no hizo recolección de residuos ni distribución de productos, ni hubo actividad en puertos ni en la mayoría de los comercios.

Este año, Argentina registró una devaluación del 100 por ciento de su moneda, lo que de inmediato impactó en el aumento de la inflación que se había previsto del 15 por ciento y que ahora será de alrededor del 45 por ciento.

Los salarios, en tanto, aumentaron sólo entre el 15 y el 25 por ciento, por lo que ya quedaron desactualizados por completo y absorbidos por la inflación, a lo que se suma el aumento del desempleo en un escenario de recesión.

La crisis aumentó la conflictividad social en los últimos meses con la realización de múltiples y cada vez más másivas marchas en las principales ciudades del país, pero la huelga general de este día tiene todavía un peso mayor.

Juan Carlos Schmid, uno de los tres dirigentes de la CGT, anticipó que la adhesión de los gremios a la protesta es casi total y que a esta jornada de lucha se sumaron organizaciones no sindicales.

"La huelga de hoy va a ser una de las demostraciones de mayor contundencia de los últimos tiempos, si no hay un cambio del rumbo económico esto se va a volver a repetir y el conflicto social va a seguir", advirtió.

Mientras se realizaba el paro, Macri continuaba una gira en Nueva York, a donde viajó para participar en la Asamblea General de Naciones Unidas pero, sobre todo, entrevistarse con inversores para garantizar que la crisis económica terminará pronto.

El principal objetivo del presidente es concretar la renegociación para que el Fondo Monetario Internacional (FMI) le adelante en 2019 los desembolsos por 29 mil millones de dólares que estaban previstos para 2020 y 2021 y que forman parte de un préstamo récord de 50 mil millones de dólares.

Con esos fondos, Macri espera convencer a los inversores de que pueden confiar en Argentina, que no habrá cesación de pagos de su deuda y que la economía comenzará a recuperarse.

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