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CIUDAD DE MÉXICO.- Según un reporte del portal DN Datanoticias, ya sea con alimentos envenenados en parques públicos, o ataques directos (como suele pasar cuando hay conflictos entre vecinos), este tipo de acciones ya no son casos aislados y ya se considera un problema en diferentes puntos del Valle de México.

En meses recientes, los casos de envenenamiento de perros en espacios públicos aumentó considerablemente en colonias como La Condesa, del Valle, Roma, Doctores en la Ciudad de México y en los municipios de Amecameca, Toluca, Zinacantepec, Lerma, en el Estado de México.

De hecho, 2019 fue un año histórico en cuanto a la defensa de los animales se refiere, pues el maltrato se catalogó ya como un delito y en la CDMX las penas pueden alcanzar hasta los 9 años de prisión.

Y justamente el año pasado, fue encarcelada la primera persona acusada de maltrato animal. Se trató de un sujeto de Iztapalapa que agredió físicamente a una pitbull.

Pero en lo que respecta al envenenamiento, cientos de vecinos han dado a conocer casos en los que sus mascotas, o las de algunos de sus conocidos, fueron víctimas. Los cuales nunca fueron resueltos, debido a que no se halló a un responsable.

Por ejemplo, el 11 de noviembre, habitantes de la colonia Moderna, en la alcaldía Benito Juárez, denunciaron la muerte de cinco perros que paseaban por el parque local.

En un llamado que hicieron a la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), les hicieron saber que, en una revisión hecha por los vecinos, encontraron pedazos de jamón supuestamente envenenados y muy cerca del área de juegos infantiles.

Las autoridades pidieron a los dueños de los perros afectados hacer una denuncia formal para poder investigar el caso. Al día siguiente, personal de la Profepa fue al Parque La Moderna para limpiarlo por completo.

La misma situación se reportó en el Parque México, en la Condesa. Además de comida bañada con veneno, también se encontró pedazos de carne con clavos, agujas y alfileres escondidos. Un método que causa que los perros se rasguen la lengua, el hocico y la garganta y mueran por infección o desangrados.

En Amecameca, Estado de México, sucedió algo similar en el mes de septiembre. Al menos cuarenta perros fueron envenenados y sus cadáveres eran recogidos todos los días por camiones de basura.

Por varias semanas, vecinos y organizaciones animalistas se dieron a la tarea de buscar a los responsables, sin éxito alguno. Lo que sí se logró fue salvar la vida de algunos perros que fueron encontrados rápidamente después de ser envenenados.

Con Información del Diario de Benito Juárez

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