POR DANILO DÍAZGRANADOS

Y más rápido de lo que se esperaba, la economía china comienza a repuntar. Lejos quedaron los pronósticos agoreros, que vaticinaban un periodo nada fácil para las finanzas del gigante asiático.

Este país, el cual descubrió las ventajas del capitalismo y el liberalismo económico al dar prioridad al establecimiento de empresas y negocios privados para generar riquezas, se encontraba envuelto en un sin número de proyecciones que auguraban lo difícil y tardío que podrían ser el levantamiento de la producción y del comercio, toda vez que fue en esa nación donde se originó la pandemia que tiene en caos a la economía mundial.

El futuro era incierto. Los analistas de riesgo daban poco crédito a una recuperación temprana de los principales indicadores…. No obstante, no contaban con los sucesos, inexplicables a veces, que sorprenden hasta al más avezado de los expertos.

Luego del vertiginoso descenso de los mercados mundiales como consecuencia del Covid-19, la economía china ha comenzado a mostrar algunos signos de recuperación y estabilización, que pueden indicar que la peor parte de la historia ya pasó.

En plena crisis sanitaria, el cobre llegó a caer 20%, sin embargo, su recuperación posterior ya va por el orden de 13%. Las exportaciones chinas cayeron menos de lo esperado y es evidente que también sus importaciones muestran saldos positivos. Las cifras de producción industrial aumentaron 3,9% durante el pasado mes de abril, y lo correspondiente a negocios retail, como venta de autos, pronostican un buen desempeño.

Luego del abrupto descenso de los mercados mundiales por el estallido de la crisis del Covid-19, en China se ha observado una recuperación y estabilización que ha hecho abrigar esperanzas de que lo peor ya ha quedado atrás.

Los números comienzan a repuntar. Lo cierto es que, frente a las amenazas de desindustrialización, del descenso de la actividad de la llamada “fábrica del mundo”, las cifras indican lo contrario. Al parecer las medidas de índole fiscal aplicadas por el gobierno han dado los resultados esperados.

El apoyo a las empresas para evitar su cierre y la morosidad crediticia, minimizando el impacto en el sistema financiero, ha sido una de las estrategias utilizadas.  Esto se complementa con el otorgamiento de compensaciones a las compañías y a los hogares ante las pérdidas de ingresos. Los chinos están conscientes que el estímulo a la actividad económica es la receta para alcanzar una recuperación más rápida.

Si las cosas siguen así, en muy poco tiempo estaremos observando cómo este país vuelve a recuperar su sitial de honor como potencia económica mundial.  Les tomó muy poco tiempo levantar vuelo nuevamente y seguir adelantes con su plan de seguir inundado al mundo de sus productos, a la vez que realizan fuertes inversiones, sobre todo en países con algunos problemas financieros y por lo tanto ávidos de inversión.

La economía ya no será la misma. Los gobiernos deben readaptar sus esquemas y planes financieros de acuerdo con la situación presente y futura. Y los chinos no desperdiciarán oportunidad alguna de invertir y seguir consolidándose como una gran potencia económica, con un papel protagónico y decisorio.

Importante: Este contenido es responsabilidad de quien lo escribe, no refleja la línea editorial del Diario de México

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Danilo Díazgranados

Especialista en temas financieros, económicos y de emprendimiento.

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