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Después de finalizar el partido de la Liga MX Femenil entre Cruz Azul y Veracruz, la jugadora cementera, Reyna Velázquez, denunció que el silbante les había pedido dejar­se marcar un gol para compensar un supuesto fuera de lugar que habría beneficiado a La Máquina para firmar el 3-1 al minuto 39.

“Nos dijo (el árbitro) que nos dejáramos meter un gol. Fue su error (el supuesto fuera de lugar), creo que en el momento él pudo haber anulado el gol”, declaró Ve­lázquez.

 

Pero la petición del árbitro no era para compensar un supuesto error, sino para hacer respetar el Fair Play, aclaró ayer la Liga MX.

A los 37 minutos, la jugadora de Veracruz, Liliana Hernández, quedó tendida en el pasto tras un fuerte choque y el árbitro detuvo el partido cuando el equipo vera­cruzano tenía el balón en su posesión para que entraran las asisten­cias médicas.

Acto seguido, el partido se re­anudó con bote a tierra para que las jugadoras regresaran el balón a Veracruz, como indican los es­tatutos del Fair Play, sin embargo, las locales continuaron la jugada, misma que terminó en el tercer gol celeste, obra de Gloria Abitia.

Ante esta situación el cuerpo arbitral se reunió entre las bancas y el central solicitó a las jugadoras dejarse marcar un gol para favo­recer el Fair Play, pero las locales rechazaron la petición. Pese a la polémica, no habrá sanción para las chicas cementeras.

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