De recorridos, arcoíris y radiografías

Por Gerson Gómez Salas

“Los arcoíris negros”, de Sergio Pérez Torres

Los arcoíris negros es un libro que, mimetizado como prosa, ensaya bella y poéticamente sobre la muerte. Si, como el autor nos dice “cada libro es una promesa de voz aferrada con alfileres a la pared del silencio”, entonces esta colección de relatos es un conjunto de voces que cortan el silencio fúnebre celebrando la vida a gritos.

A través de estampas aisladas en el tiempo, Sergio Pérez Torres plasma momentos nítidos de ciertos episodios en la vida del protagonista, desde la infancia hasta la adultez, perfectamente elegidos para dar una estocada que cimbra al lector cuando menos se lo espera. Suicidios, funerales, amantes, abortos, mascotas que mueren, hombres sin padre, errar por todos los estados de la república, acompañado de amores fugaces.

Con un lenguaje certero y magistral, Sergio Pérez Torres entremezcla muerte y sexualidad para dibujar paisajes que nos recuerdan lo frágil de la condición humana, la imposibilidad del amor, y lo efímero de la vida. Porque los muertos no regresan para ver sus altares, sino para “tocar el disco rayado de sus equivocaciones”, este es un libro hermoso y perturbador que merece ser leído más de una vez.

“Recorridos culturales”, de varios autores

Recorridos culturales se ha convertido en una de las publicaciones emblemáticas de Conarte. Surgida como natural prolongación al programa de Recorridos culturales, la publicación ha adquirido su propia identidad, al convertirse al mismo tiempo en registro y valioso documento para el conocimiento y la preservación de nuestro patrimonio.

Hoy nos congratulamos en presentar la edición número 10, y con ello reafirmamos el compromiso de Conarte de salvaguardar, registrar y difundir el patrimonio cultural del estado.

“Radiografía de un corazón en llamas”, de Jorge Alberto Silva

La búsqueda de la identidad de su propia voz, es un tema dominante en la dramaturgia de Jorge Alberto Silva que define tanto a los protagonistas como a los demás personajes, sin importar la edad. Es, finalmente, otro de los denominadores comunes entre los autores de su generación quienes emanciparon sus voces con el inicio del nuevo milenio.

Silva vierte esta temática en anécdotas cotidianas en las que se insertan situaciones absurdas, y eso genera el humor y la ironía, típicos de su estilo. Como sus coetáneos, escribe desde la mirada hiperindividualista del hombre contemporáneo. Sus personajes se adaptan al ambiente después de muchos obstáculos, guardando siempre cierto desaliento por ello.

De ahí la imperante necesidad de los protagonistas de romper los paradigmas familiares, de irse lejos para mantener en llamas sus corazones como signo de vida y libertad: entre la esperanza y el desasosiego.

“La balada de Ninfa”, de Marionn Zavala

Leer este libro estremece. Las historias de Marionn Zavala hallan su origen en la convulsa realidad que enfrentan las mujeres en la sociedad mexicana. Estos relatos actualizan con vigor y fiereza expresiva la violencia que aniquila el cuerpo femenino, la singularidad y potencia de su deseo y su aspiración vital.

Ninfa, Cathy, Marta y la tía Elo viven en un mundo que no les otorga la posibilidad de una existencia propia y libre y en que el habla de todos los días, la canción popular y el cínico discurso de los políticos apuntalan una agresión permanente, la de un entorno asfixiante en que la palabra injuriosa viene seguida por el ataque sin contemplaciones.

Marionn Zavala, recupera de un mundo lleno de dolor y de violencia, historias en que, por fortuna, la ternura y el placer no están condenados a extinguirse. Al contrario. Mediante un audaz, siempre elocuente inmersión en la corpórea plenitud de su sensibilidad, estas personajes, trascienden el estatuto de víctimas de un sistema cruel para volverse paradigmas de la resistencia del gozo y la dignidad. Marionn Zavala entrega un primer libro de ficción poderoso que alcanza un implacable vuelo crítico.