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Por Nadia Venegas

La sociedad y la policía tienen una relación fracturada, al tener problemas causados por prejuicios que provocan desconfianza; además de la falta de equipamiento y condiciones para los uniformados.

De acuerdo con un estudio que presentó este jueves la Universidad del Valle de México (UVM) “Ser policía en México: ¿Qué rol asume la sociedad?”, el peor concepto es la asociación de las corporaciones a la corrupción, inseguridad y otras características negativas, que de alguna forma opacan la labor de los oficiales.

Sólo superado por la calificación a los políticos y gobernantes, los policías son asociados al mayor índice de corrupción en el país a comparación de otras instituciones como universidades, organizaciones religiosas, fuerzas armadas, empresas privadas, entre otras.

Esto, según se detalló, es la causa de la desconfianza en las corporaciones.

Los testimonios de las personas que fueron víctimas de un delito en 2016 consideraron que los policías no cumplieron su labor (29%), mientras que el 25% destaca que quedaron satisfechos. Otro 23% dice que actuaron “con mala gana” y un 13% denunció que sólo fue por un pago.

Se destacó que la mayoría de los elementos entró a las corporaciones por necesidad económica y no por un tema de vocación al servicio.

Entre las dificultades que enfrentan está el tema de sus ingresos, con sueldos bajos, diferencias en prestaciones y asensos complicados; además de las condiciones laborales de no contar con equipo suficiente o actual, unidades obsoletas, jornadas extenuantes y problemas frecuentes en su alimentación, sueño y cansancio, y el riesgo que implica su trabajo.

El estudio detalla que organizaciones criminales cuentan con armas y vehículos superiores, son adiestrados, usan leyes como las de derechos humanos a su favor y que en algunas ocasiones hasta los ciudadanos protegen a los delincuentes.

“No se sienten equipados, lo que los propios policías nos refirieron es que tienen acceso, pero no acuden por falta de tiempo”, explicó Mercedes Poiré Romero, directora del centro de opinión de la UVM.

“La institución de seguridad pública no los provee de herramientas y ellos consideran que en muchas situaciones se han visto rebasados por no tener equipo y por no contar con el número suficiente de efectivos”.

Este consistió en una encuesta telefónica de 700 personas, entre los 18 y 65 años, además de sesiones con policías de diferentes corporaciones de ciudades como Hermosillo, Monterrey, México, Puebla, Toluca y Villahermosa.