Redacción.

Aunque no conozcas su nombre es imposible que su rostro no te resulte familiar, ya que el icónico personaje que fue igualmente la cúspide de su carrera y su maldición ha sido fuente de pesadillas para muchas generaciones desde hace casi medio siglo.

La Fama

En 1973 se estrenó “El Exorcista”, una cinta basada en la novela homónima de William Peter Blatty, que cambiaría la forma de hacer cine de terror alrededor del mundo, pues sus récords, temática y efectos especiales, que provocaron en los espectadores desde crisis de ansiedad hasta desmayos durante el estreno, la volvieron uno de los títulos más icónicos de su género y una de las películas más taquilleras de su tiempo.

 

Naturalmente la mirada del mundo se volcó sobre la protagonista de la cinta, una jovencita de 14 años llamada Linda Blair, quien fue seleccionada de un casting de 600 chicas por su desinhibición para decir los parlamentos obscenos y blasfemos que el papel requería.

La chica, cuya carrera comenzó con comerciales desde los seis años, había audicionado previamente para series de televisión como Lassie, pero hasta entonces no había tenido ninguna oportunidad relevante. Sin embargo, a pesar de su búsqueda de oportunidades, no era intención de Linda dedicarse a la actuación, sino que deseaba costear los gastos de la carrera de veterinario con lo que ganara de esta.

 

Blair sufrió una transformación radical para interpretar el difícil personaje de la adolescente poseída Reagan McNeil, logrando que su rostro sea una de las visiones más icónicas y aterradoras del cine. Su participación fue tan notable que la cinta fue considerada en las grandes premiaciones de dicho año, trayéndole una nominación al Oscar como Mejor Actriz de Reparto, y dos para los Globos de Oro como Nueva Estrella y Mejor Actriz de Reparto, siendo ganadora de esta última categoría.

 

Maldición personal

Pero a pesar de que un brillante futuro parecía cernirse sobre Blair, la presunta maldición que cobraba la película sobre sus integrantes se hizo presente, comenzando con la ola de amenazas hechas por fanáticos religiosos que prometían asesinarla junto con su familia debido al pánico general. Durante los meses posteriores al estreno de la cinta los Blair tuvieron que mudarse y ser protegidos por un equipo de seguridad privada.

Pasados los meses de conmoción, lo siguiente que sufrió daños fue la carrera de Linda, pues su rostro automáticamente era asociado con su antiguo papel, por lo que exceptuando películas Serie B, una peor que la anterior, los directores no la tomaban en cuenta para nuevos papeles cinematográficos.

En lo tocante a su vida personal, Linda Blair tuvo dos relaciones sentimentales con un par de cantantes del momento, Rick Springfield y Rick James.

Con el primero, que le llevaba diez años, duró relativamente poco, debido a que aparentemente le rompió el corazón, posteriormente comenzó a salir con James, mismo que acusan de introducirla al mundo de las sustancias ilegales. Al parecer lo único bueno que dejó esa relación fue la canción que James escribió para ella, pues sus problemas con las drogas escalaron hasta un punto crítico.

 

Linda Blair tenía 18 años cuando la arrestaron por tráfico de drogas, ya que encontraron entre sus pertenencias cocaína y anfetaminas. La ley se mostró benevolente con ella, ya que la condenaron a tres años de libertad condicional y ser voluntaria diversos programas comunitarios, pero se encontraba atravesando un fuerte periodo de depresión, motivo por el que tuvo que ser internada en un hospital psiquiátrico.

Después de concluir su tratamiento participó en la secuela de “El Exorcista”, pero, debido al éxito de la anterior y notables carencias en argumento, presupuesto y reparto, en esta ocasión solo recibió críticas negativas, poniendo un clavo más al ataúd de su carrera.

 Para 1983, Linda Blair aceptó ser un número de la revista Playboy, esto con la esperanza de renovar su imagen y retomar la actuación en una faceta más madura, pero los proyectos en los que participó se limitaron a películas Serie B y shows de televisión. En este sentido fue bastante prolífica, ya que logró acumular 48 películas, 15 programas en total. De estos trabajos fue nominada sólo a los premios Razzie en cinco ocasiones.

Una vida con conciencia

Llegó el momento en que finalmente decidió dejar la actuación, y, para 1997, se dedicó completamente a la equitación, área en la que obtuvo múltiples reconocimientos participando bajo distintos seudónimos.

Desde entonces consagró su vida al activismo por la vida animal, escribiendo su propio libro de cocina y consejos para volverse vegano en 2001, así como abriendo en 2003 The Linda Blair WorldHeart Foundation para rescatar y rehabilitar animales abusados o abandonados.

 

 Actualmente Linda Blair cuenta con 61 años, es una empresaria dueña de su propia línea de ropa, productos veganos, una de las activistas más notables en pro de los derechos animales en Estados Unidos y aún participa ocasionalmente en shows y convenciones como estrella invitada.

TAGS EN ESTA NOTA: