Por Francisco X. López

La clave para el éxito de la primera convención fue incluir las diversas vertientes de la cultura pop, como el cine y la ciencia ficción. En su primera edición se proyectó Flash Gordon y hubo charlas sobre sci-fi. Este modelo se ha mantenido y es la base para todas las convenciones alrededor del mundo.

Previo al auge del cosplay, ya se realizaba un baile de máscaras, que cada año otorga mil dolares al mejor atuendo; ahora es imposible caminar unos pasos sin toparse con disfraces tan elaborados como los que se ven en las películas. Los no disfrazados son los “raros” en la convención de San Diego.

En 1985 se instituyeron los Premios Kirby, que dos años después cambiarían su nombre a los Premios Eisner, considerados los Oscar de los cómics, uno de los galardones más codiciados del medio y en 1992 se inauguró la Comics Art Conference, donde se presentan estudios sobre el medio y su lenguaje.

Desde 2000 se realiza un festival de cine independiente. En esa época la asistencia era de poco mas de 10 mil personas.

La primera cinta que se anunció oficialmente en San Diego fue Star Wars, en 1976, un año antes de su estreno y con poco más de 50 personas en la sala, generando poco interés aún con la presencia del actor Mark Hamill. Nadie podía prever el fenómeno en el cual se convertiría.

El primer gran blockbuster que se presentó fue Dracula, de Bram Stoker, con la presencia de su director Francis Ford Coppola, en 1992. En 1998, con Matrix, Blade-Cazador de Vampiros y Star Wars: La Amenaza Fantasma comenzaron las grandes presentaciones y en 2000, con el estreno de X-Men, todas las películas basadas en cómics se anuncian en la Comic-Con, además de las series de televisión más importantes, incluso las que no adaptan cómics.

El último año que se vendieron boletos en taquilla fue en 2007, desde entonces la venta es en línea y los más de 130 mil boletos se agotan en apenas una hora. La expectativa es tal que la gente acampa afuera del centro de convenciones para poder entrar a las grandes conferencias en el salón H.

Este año, la atracción principal ya no fueron los páneles de películas y series, sino el regreso de Marvel Studios al evento, relegando a los cómics aún más, pero aún se realizan actividades como la Comic Book Expo, dedicada a la compra venta de ejemplares antiguos y la Con/Fusion, donde se muestra lo más reciente en ciencia ficción. Quizás el evento más publicitado fuera de las películas fue la inauguración del Salon de la Fama del Cómic y su primer inducido: Batman.

También debe destacarse que en el evento se entregan varios reconocimientos por parte del Libro Guinness de Récords Mundiales.

Siendo el modelo a seguir y la meta a alcanzar para la mayoría de las convenciones en el mundo, La SDCC está al nivel de los grandes eventos deportivos, generando más de 145 millones de dolares en beneficios para la ciudad, sin contar lo recaudado en ventas dentro del Centro de Convenciones.

Nadie se imaginaba todo esto hace 49 años, pero finalmente los freaks y sus gustos dominaron al mundo.

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Francisco Xavier Lopez Martinez


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