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Ciudad de México.- Con el objetivo de mantener y fortalecer las raíces mexicanas mediante un espacio para la convivencia de la población indígena y pueblos originarios que radican en la capital del país, autoridades del Gobierno de la Ciudad de México entregaron el primer Centro de la Interculturalidad capitalino, 

Este centro cuenta con 2 mil 500 metros cuadrados divididos en cuatro niveles: planta baja con un auditorio, foro al aire libre, un mezzanine o entrepiso, temazcal y tres niveles con salones para la impartición de talleres.

El inmueble se encuentra ubicado en la calle Nezahualcóyotl, número 29, colonia Centro, en delegación Cuauhtémoc, y  fue entregado por la Secretaría de Obras y Servicios de la Ciudad de México (Sobse) a la Secretaría de Desarrollo Rural y Equidad para Comunidades (Sederec).

El titular de la Sobse informó que se rehabilitó el edificio frontal del predio, llevando a cabo la recuperación de la fachada y el rescate de la crujía para integrarlas al nuevo espacio cultural.

Los trabajos se realizaron junto con el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), con el objetivo de preservar el patrimonio cultural del inmueble que data del siglo XVIII.

El Centro de la Interculturalidad cuenta con rampas, elevador y guías táctiles para hacerlo 100 por ciento accesible; para la restauración de la fachada y la crujía se destinó una inversión de 40 millones de pesos.

También cuenta con barandales de acero reforzados y cuatro módulos sanitarios con barras de apoyo para personas con discapacidad.

Se habilitó una cisterna de captación de agua pluvial de 40 mil litros de capacidad para rehusar el líquido en los módulos sanitarios y riego de áreas verdes.

Además, el auditorio del inmueble tiene capacidad para 200 personas, cuenta con  un escenario y paneles acústicos.

La restauración de la crujía fue completamente hecha a mano, de manera artesanal, siempre respetando los lineamientos planteados por el INAH para conservar los detalles arquitectónicos de la fachada que data del siglo XVIII.

El proyecto de rehabilitación arrancó en noviembre de 2014, pero el INAH lo detuvo para rescatar la crujía en diciembre de 2016, tras replantear el proyecto para conservar la fachada.

JTR

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