Por Mike Volta

Bueno, en verdad, una realidad es que sí. ¿Sí qué? Que el sufragio contundente y confiado plenamente de [email protected] y [email protected] y [email protected] que querían un cambio, lo lograron. 

Realidad es que: como si se tratara de un nuevo producto sorprendente, mágico y político popular, ellos pensaron que ese cambio no era un solo cambio, sino que era una verdadera y revolucionaria transformación... hoy creo que lo están...ahora sí, a destiempo, pensándolo inútilmente de nuevo. 

Y así lo están pensando, porque ya les está afectando, porque las decisiones que se han tomado han permeado en cambios muy significativos en mucha gente, en su economía y en su día a día. 

Otros con un gran nivel de seguridad, sostuvieron que, en las riendas de una cuarta transformación, ellos estarían bien; sostenido en sus cimentadas experiencias públicas les dictaban. 

Y entonces si estamos tan bien... ¿por qué hay renuncias? ¿Por qué los funcionarios públicos de las más altas categorías están botando el arpa? 

¿Por qué es hasta ahora el presidente de México dice que estas personas que han renunciado no han entendido lo que significa esta cuarta transformación? 

Y yo me pregunto: ¿es que acaso AMLO no tuvo mucho tiempo para pensar en que su posibilidad de accesar al poder implicaba tener ya pensada una estrategia definida, un proyecto, una verdadera línea para este procedimiento de cambio? 

Es que nos estamos dando cuenta que ese cambio se pretende hacer a manera de un irresponsable desmantelamiento de las instituciones y de las estructuras económicas, políticas, y sociales, que, siendo realistas, tenían a México en la situación en que estaba antes de que él tuviera las riendas del gobierno. 

¿Acaso tal situación no era previsible? ¿Por qué pensar que la energía del país podría pasarse por las AMLO PISTOLAS?  Esto pareciera un cambio de pilas alcalinas AA desgastadas a unas AAA chinas de tianguis defectuosas.  

Porque a la vista tenemos que estas decisiones de golpes de timón, que parecieran un autosabotaje, un suicidio económico, y que desmantelan toda la gran infraestructura que con años en MÉXICO se logró, se eliminan fácilmente sin tener, siquiera, un proyecto para reemplazarla eficazmente, para evitar daños inminentes después de destruirse. 

Es muy preocupante, queda de manifiesto que, con estas renuncias y cambios, quedó al descubierto que el Gobierno de MÉXICO, si tenía un plan o estrategia, (que lo dudo) para imponer una cuarta transformación eficaz; que no afectara tan seriamente a los sectores que supuestamente debían implementar inteligentemente estos cambios supuestamente pensados desde hace años. 

Un terrible principio de realidad queda de manifiesto con todas estas acciones y omisiones en que ha incurrido en esta nueva administración, y que ya muchos pensábamos que podría ocurrir, y que desafortunadamente ocurrió.  

Son unos verdaderos incompetentes, no tienen experiencia, no tienen visión, ni siquiera tienen la posibilidad de generar la propia ambición de realizar un buen trabajo, dado que el aliciente económico es raquítico.  

Y con gran infortunio, todos hemos zarpado en este gran trasatlántico de ilusión, y hemos ya recibido los embates de los primeros icebergs. 

 Ni siquiera vamos a tener que liberar al Kraken; lo pusimos a cargo de nuestros proyectos y sueños. 

Dios bendiga a México. 

 

Importante: Este contenido es responsabilidad de quien lo escribe, no refleja la línea editorial del Diario de México

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Mike Volta


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