Por Mike Volta

Recientemente en la CDMX hubo violentas protestas de grupos que supuestamente, bajo la bandera del feminismo y el reclamo vehemente de recientes hechos delictivos, derivaron en ultrajes vandálicos de altas proporciones al Ángel de la independencia, la estación del Metrobús Insurgentes y varios negocios que encontraron [email protected] manifestantes a su paso. 

El hecho cobró relevancia en los medios precisamente por las imágenes de estos actos y la condena de la opinión pública fue mayormente generalizada; se habla que la protesta salió de control y también que había grupos infiltrados de quiénes, usando violencia extrema, terminaron dañando incluso una camioneta propiedad de algunas de las propias marchistas; “no me ayudes compadre”. 

También agresiones a reporteros, peatones e inocentes a su paso; todo ello ante la presencia y la mirada de la policía y diversas personas quienes solo fueron testigos de los hechos, documentando en fotos y videos de celular la lamentable situación. 

Después nos enteramos que no hay detenidos, y se declara por parte del gobierno local que no se abrirán, carpetas de investigación. Es decir que NO PASÓ NADA, no hubo consecuencias para nadie. 

Aprendimos entonces que unos policías pueden violar impunemente a una joven, y no ser siquiera investigados, que se pueden cometer las peores atrocidades contra cualquier persona, violentando su cuerpo y su dignidad, por parte de quienes representan a la autoridad y que no hay culpables.  

Aprendimos también que se puede realizar impunemente una legítima, aunque muy violenta protesta contra esos hechos y dañar el patrimonio nacional, incluso, y que no... no pasará nada. No habrá carpetas de investigación; no se investigarán los hechos, ni a las personas, ni a los policías violadores ni a [email protected] manifestantes golpeadores.  

Todo queda igual, NO PASA NADA y ello ante la desesperanza de quienes se dieron a notar con su gran enojo en la protesta y la risa complaciente de policías violadores que seguirán acechando en la esquina a su próxima víctima, seguros de que NO PASA NADA. 

Nada, simplemente se creó la “MONUMENTAL NADA” y eso [email protected] [email protected] es terriblemente peor. 

Mientras tanto hoy en la mañanera, se nos dice que la gente está feliz, feliz, feliz... 

¿Se ha transformado algo? Sí, nos hemos dado cuenta que nos transformamos en meros espectadores y que podrán ocurrir catástrofes peores, y que no habrá consecuencias. 

Sólo la felicidad del bonito paseo que ya liberado está dando el KRAKEN. 

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Importante: Este contenido es responsabilidad de quien lo escribe, no refleja la línea editorial del Diario de México

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Mike Volta


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