Por Danilo Díazgranados

Hablaron los números. El Banco Central Europeo publicó su más reciente boletín económico, en el cual advierte acerca de las dificultades por las cuales atravesarán algunas de las principales economías del Viejo Continente para hacer frente a la crisis económica desatada por la pandemia.

Entre las economías que se las verán “negras”, es decir que sufrirán una mayor afectación, España lidera este ranking negativo. La nación ibérica será el único país del bloque que registrará una contracción económica superior a 10%, ya que, según el BCE, para finales de 2020 se colocará en -12,4%. Le siguen Italia (-9,9%), Croacia (-9,6%) Francia (-9,4%), Portugal (-9,3%) y Grecia (-9%).

Estos países enfrentan importantes retos que asumir y escollos por superar. Mantener las empresas abiertas para evitar se sigan sucediendo más recortes de personal, así como el diseño y ejecución de otros programas de estímulo que ayuden a los grupos familiares más vulnerables a sobrellevar la crisis son parte fundamental de la estrategia. A ello se suman otros planes que contemplan beneficios fiscales y préstamos en condiciones favorables para los acreedores, entre otras medidas.

El caso de España es el más grave de todo el bloque europeo. El Banco ha señalado que las empresas españolas son las que presentan un mayor riesgo en lo correspondiente a recortes de puestos de trabajo, por detrás de países que son grandes potencias industriales, como Alemania, Francia e Italia.

Según apunta el boletín, lo anterior es la consecuencia del modelo productivo desarrollado por España, en el cual hay una importante escasez de empresas manufactureras. Gran parte de la economía está basada en sectores que, como el turismo, han sido fuertemente impactados por la crisis sanitaria originada por el COVID-19, el cual en su segunda ola sigue golpeando con mayor fuerza a las débiles finanzas europeas, en especial a la española.

Los analistas del BCE están previendo que la economía regional sufra la mayor contracción antes vista en cien años. En el informe pronostican una fuerte caída en el Producto Interior Bruto (PIB) de la zona euro sin precedentes. Alertan que el impacto en la economía de la región podría ser incluso superior al de la crisis financiera, la del petróleo (1973-1979) o al de la pandemia de gripe que se inició en 1918.

De acuerdo con las cifras del BCE, las proyecciones acerca de la recuperación de la economía en el Viejo Continente en el corto plazo no parecieran estar tan cercanas, sobre todo en países como España e Italia. Tal y como lo señala el documento, urgen políticas más coherentes de tipo económico, que ayuden a paliar la gran crisis social presente, la cual amenaza con prolongarse.

Hay que rescatar el empleo, y para ello deben ser implantadas medidas que apunten a la protección de las empresas a mediano plazo. La concesión de préstamos en condiciones favorables es fundamental.

Mientras tanto, la pregunta es crucial y amerita una respuesta inmediata: ¿Estará Europa preparada para enfrentar su peor crisis económica en 100 años? Algo nos dice que sí. Existen las ganas, la voluntad, el compromiso y los recursos necesarios. Lo anterior son los elementos fundamentales.

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Danilo Díazgranados

Especialista en temas financieros, económicos y de emprendimiento.

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