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Uno de los días más importantes para una familia en Puebla se convirtió en uno de los peores.

El sismo de 7.1 que registró en el centro del país hizo que colapsara la iglesia de Atzala en donde se estaba realizando el bautizo de una niña. 

La pequeña Elideth, sus familiares y padrinos quedaron atrapados bajo una piedra gigante mientras que el sacerdote y el sacristán lograron salvarse. 

Este martes, los rescatistas lograron sacar 12 cadáveres de entre los escombros, de estos 11 fueron velados este miércoles en la casa de la familia Villanueva Mereces. 

Tan sólo tres personas fueron rescatadas con vida, entre estas el papá de la menor que sería bautizada, aunque se encuentra hospitalizado de gravedad. 

Antes del entierro, el gobernador Antonio Gali Fayad se presentó en la zona para ofrecer apoyo; dio el pésame a la familia de las víctimas, quienes manifestaron nunca haber vivido algo así.

Cabe destacar que en Atzala cuenta con el mayor número de víctimas mortales en Puebla.