Por Carlos Meraz

Pocos se pueden jactar de haberle disparado a diestra y siniestra a estrellas de la música del calibre de David Bowie, Paul McCartney, The Rolling Stones, Pink Floyd, Bob Dylan, U2, Madonna, Radiohead, Kiss, Guns N’Roses, The Cure, Leonard Cohen, Björk o Frank Sinatra. Este gatillero de milimétrica puntería, llamado Fernando Aceves, es el fotógrafo mexicano pionero en la historia de la apertura de conciertos en el país, con un archivo de poco más de 4 mil shows en casi 30 años de trayectoria.

Además de ser omnipresente en los espectáculos internacionales de rock en México, también se ha embarcado en giras por Estados Unidos, Canadá y Reino Unido, ha capturado la esencia de los exponentes mexicanos e hispanoparlantes del rock —desde Caifanes y Café Tacvba, hasta Gustavo Cerati y Joaquín Sabina— y, desde principios de siglo, se ha dado a la tarea de documentar la escena local de jazz.

Con infinidad de exposiciones en ambos lados del Atlántico, Aceves ha publicado los libros Ilusiones y destellos: Retratos del rock mexicano, Vive Latino 2006-2007 y Tiempo de solos, 50 jazzistas mexicanos. Actualmente, el artista de 55 años registra a los personajes indispensables para entender a la cinematografía nacional.

SU ODISEA CON DAVID BOWIE EN MÉXICO 
Lo que empezó como un recorrido turístico culminó en una sesión iconográfica para la posteridad, con el británico David Bowie de modelo y el mexicano Fernando Aceves de fotógrafo. De aquel encuentro hace casi 23 años resultaron memorables imágenes en escenarios culturales del país.

El paso del camaleónico cantante, de entonces 50 años de edad, en su primera visita a México —para el Earthling World Tour en el Foro Sol que inauguró con ese nombre el 23 de octubre de 1997— quedó registrado por la lente del artista mexicano captando al rock star en el Museo Frida Kahlo, las Pirámides de Teotihuacán, Museo de Bellas Artes y Palacio Nacional.

Una selección de la travesía mexicana del vanguardista músico estará disponible en el libro David Bowie Icon, que se editará el 28 de septiembre en el Reino Unido y el 31 de octubre en Estados Unidos y Canadá, donde Aceves es el único fotógrafo hispanoamericano incluido, junto con prestigiosos artistas como Janet Macoska, Barry Schultz, Terry O’Neill, Masayoshi Sukita y Mick Rock, entre otros.

INSTANTÁNEAS DE VIDA 
En un ejercicio de ping pong periodístico, Fernando Aceves participa en un retrato hablado donde cada respuesta describe al ser humano detrás del personaje, en una suerte de charla de diván, a través del cuestionario de Proust, en una conversación diferente con un fotógrafo ídem.

— ¿Qué maestro te hubiera gustado que te diera clases?
 El compositor, pianista y director de orquesta Leonard Bernstein.

— Si no hubieras sido hombre ¿qué mujer te hubiera gustado ser?
— Grace Slick, vocalista de Jefferson Airplane.

— ¿Si pudieras elegir en quién reencarnar a quién escogerías?
— Fidel Castro.

— ¿Qué personaje del Mago de Oz? 
— El espantapájaros.

—¿A quién le pedirías un autógrafo?
— A Miles Davis.

— ¿Quiénes son tus héroes en la vida real?
— Keith Emerson, porque a través de su música me enseñó el camino para poder escuchar a la música clásica, al jazz y al rock, los tres géneros al mismo tiempo.

— ¿Qué fotografía o imagen nunca colgarías en tu sala?
— Ninguna de un músico del rock mexicano.

— ¿A quién te hubiera encantado fotografiar?
— Louis Armstrong.

— ¿Ante qué personaje que coincidieras en la calle optarías por cambiar de acera?
— Manu Chao.

—¿Cuál es tu mayor extravagancia?
— Cambiar de decisión constantemente, incluso al último momento.

— ¿Cuál es tu pasatiempo?
— La fotografía, sin duda alguna.

— ¿Qué es lo que menos te gusta de tu aspecto físico?
— Estoy contento así como soy.

— ¿Qué hábito ajeno no soportas?
—  El cigarro.

—  ¿De qué palabra abusas?
—  Creo que abuso de muchas, no tengo una en especial.

—  ¿Qué canciones describen tu personalidad?
—  Aunque suene choteado, Bohemian Rhapsody, de Queen.

— ¿Qué película marcó tu vida?
— Érase una vez en América, de Sergio Leone, sobre todo por la música de Ennio Morricone.

— ¿Qué libro te cambió la vida?
— Sinuhé, el egipcio, de Mika Waltari.

— ¿A qué político le darías un pastelazo?
— Me caen bien los políticos.

—  Si fueras presidente de México, ¿cuál sería tu gabinete ideal?
— En la Secretaría de Cultura metería a Chava Rock; en la de Educación Pública, Jaime López; en Gobernación, Álex Lora y en la de  Hacienda y Crédito Público, Fher, de Maná.

— ¿Cuál es tu máxima favorita?
—  Amor con amor se paga.

—  ¿Qué estarías haciendo si el dinero no importara?
—  Yo creo que estaría viviendo en algún pueblo, en la sierra.

—  ¿Tienes algún chiste que te fascine?
—  Una vez Steven Tyler, vocalista de Aerosmith, le dijo a un periodista: “Eres un pendejo, pero yo lo soy más que tú, por estar contestando tus pendejadas”.

— ¿Qué te hace reír?
— El humor negro.

— ¿Qué te hace llorar?
— Un niño de la calle, sin duda.

— ¿Cuál es tu idea de la felicidad perfecta?
 Hacer lo que uno quiera, sin que nadie interfiera en ello.

— En la última cena de tu vida, ¿quiénes serían tus 12  hipotéticos invitados?
 Francisco Toledo, Sebastián Salgado, Philip Glass, David Bowie, la Reina Isabel de Inglaterra, Jim Marshall y Keith Richards.
Si tuviera la opción de meter a John, George, Paul y Ringo, metería a Ringo Starr, también invitaría a Dmitri Shostakóvich, Linda McCartney, Henri Cartier-Bresson y Bryan Ferry, al ex Roxy Music, al cual aún no he podido fotografiar.

— Y como tú Judas, ¿quién sería el invitado?
— Manu Chao.

— ¿Cómo te gustaría morir?
 Dormido, pero sin dejar pendientes en la vida.

— ¿Qué diría tu epitafio?
“La confusión será mi epitafio”, como lo dice Epitaph, la canción del grupo King Crimson.

— ¿Cuánto cuesta un boleto del Metro?
 Cinco pesos. Soy gente de a pie.

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