Por Francisco X. López

En 2006 debutó un cómic que cambió las reglas del juego. Escrito por el inglés Garth Ennis, The Boys llevaba el concepto del superhéroe al extremo. Ennis había llegado a DC Comics escribiendo historias de terror y para adultos, como Hellraiser y después la que se considera su obra más emblemática, Preacher, que actualmente tiene una adaptación televisiva en la cadena AMC. Posteriormente tomó personajes más comunes como The Demon, donde presentó a Hitman, un mercenario que adquiere poderes menores y se convierte en asesino de metahumanos, para lo cual se rodea de un grupo hilarante de colaboradores.

Llevando esta idea al límite, aparece The Boys, una serie ambientada en un mundo donde los “Supers” no sólo son héroes, son celebridades que trabajan para una empresa transnacional y son máquinas de producir dinero. Pero esto es sólo apariencia, en realidad no son más que personas comunes y corrientes que tienen la fortuna de contar con habilidades súper humanas, pero que no están libres de las fallas y vicios de cualquier ser humano; es más todos esos defectos se exacerban ante el poder, la fama y el dinero, convirtiéndoles en el opuesto exacto de lo que pregonan.

Ennis es un declarado opositor del género de los superhéroes, considerándolo absurdo pero al mismo tiempo intrigante por todo lo que representa para la cultura estadounidense, así que inspirándose en las novelas de James Ellroy construyó un mundo donde los secretos oscuros y los esqueletos en el clóset dan forma a un estilo de vida, basado en las consecuencias de hechos inconfesables.

¿Que harás tú, estimado lector, si tuvieras un gran poder y poca o nula responsabilidad? ¿Serías un justiciero heroico? o ¿sacarías provecho de tu situación privilegiada?

Para esta serie, la respuesta es obvia, todos (o casi todos) somos corrompibles y la hipocresía del gobierno y las grandes corporaciones sólo sirve para mantener una maquinaria, una industria exitosa que vende y mantiene el sueño americano.

Los Siete son una referencia clara a la Liga de la Justicia, en tanto sus personajes son arquetípicos, pero si buscamos una relación más directa, la encontramos en Marvel-Disney, que tomó a los cómics y los transformó en una franquicia valuada en varios miles de millones de dólares en ingresos anuales. Los héroes no están para salvar al mundo, existen para vender productos y una fama efímera, para mover masas hambrientas de modelos a quien seguir y hacia los cuales orientan su idolatría y sus billeteras.

Amazon Prime Video se atrevió a adaptar esta serie, permitiendo al público conocer otro aspecto, otra visión de lo hombres en mallas. Aún cuando en pantalla se pueden apreciar escenas y situaciones perturbadoras, toda la crudeza de la historia sólo puede apreciarse en las páginas impresas.

Afortunadamente The Boys comenzó a publicarse en México en 2017, a través de Editorial Panini, que ofrece 7 de los 12 volúmenes.

Nunca conozcas a tus héroes, pues al final resultarán tan mundanos como tú.

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Francisco Xavier Lopez Martinez


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