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Por Mayte Baena

Hay quienes aseguran que el viernes 13 es de mala suerte. Este no fue el caso para Leonard Albert Kravitz, mejor conocido como Lenny, un cantante y músico neoyorkino cuyo estilo único ha logrado posicionarse en el gusto de muchas personas a nivel mundial.

Tuvieron que pasar 13 años (sí, parece que el 13 es un número curiosamente importante) para que regresara a tierra azteca. Raise Vibration Tour 2018 es el nombre de la gira que hizo posible su regreso y, a pesar de que desde que la noticia se supo hubo quienes no quedaron nada conformes con el costo del boleto, quienes tuvimos la oportunidad de disfrutar este show quedamos más que complacidos.

La Arena Ciudad de México fue el recinto sede para este espectáculo. El reloj marcaba las 9 de la noche cuando las luces se apagaron. Quienes aún no llegaban a sus asientos corrieron sin importar perder la fila en el stand de cerveza y comida. Los que ya esperaban con ansia el momento, dirigieron su mirada al escenario. Lo malo, no era Lenny quien hacía su aparición. Lo bueno, se trataba de la banda mexicana liderada por Daniel Gutierrez. Así, la Gusana Ciega se encargaba de encender el animo previo a la salida del intérprete de “Lady”.

Temas como “San Miguel”, “Tornasol”, “No puedo verte” y “1987” sonaron en una Arena a menos del 50 por ciento de su capacidad. No obstante, eso no fue impedimento para que las gargantas comenzaran a afinarse.

“Muchas gracias por su tiempo, han sido un público increíble. Que disfruten el resto del show”, fueron las palabras de Gutiérrez para despedirse.

Eran las 10:06 de la noche cuando un escenario sobrio, con los instrumentos necesarios y andamios cubiertos de un tono cobre se apagó por completo. Arriba y justo al centro el reflector hacía lo propio. Lenny Kravitz oficialmente se entregaba al pueblo mexicano y qué mejor manera de arrancar que con el tema “Fly Away”.

Cabe mencionar que por indicación de Kasst Agency, promotora encargada de la visita de Kravitz a nuestro país, las pantallas laterales fueron apagadas. Esto bajo el argumento de que los asistentes disfrutaran el espectáculo justo como había sido planeado.

De inmediato los gritos sonaron, los presentes coreaban el tema y sí, la Arena comenzaba a llenarse. Inmediatamente sonó “Dig In”, seguida por “American Woman” que contó con un pequeño arreglo para incluir el tema “Get up, stand up” de Bob Marley.

“Hola México! is good to be here… you have my heart […] please don’t give up”, (es bueno estar aquí, ustedes tienen mi corazón, por favor no se rindan) fueron las palabras con las que el cantante de 53 años tenía un primer acercamiento con el público y con ello, dar pie a uno de los momentos más románticos y cadenciosos de la noche.

A capella comenzó a interpretar los primeros versos del tema “It Ain’t over ’Till it’s over”, canción que permitió que las parejas bailaran, mientras que uno que otro descorazonado cantara el tema a todo pulmón.

“Stand by my woman”, “Belive” y “I belong to you” fueron los temas que siguieron, terminando así con un bloque de canciones románticas, lentas pero a la vez llenas de mucho poder gracias a la ejecución de su guitarra.

El soul, rock, funk y por supuesto el rhythm and blues son parte de los ritmos que el músico, productor y además actor estadounidense incorpora en cada uno de sus temas y, ejemplo de ello fue el tema “Stop Draggin’ Around” que permitió elevar el animo a tope.

“Can’t get you off my mind”, “Where are we runnin’?” y “Let Love Rule” permitieron más integración del público con el artista, quien no dejaba de recorrer el escenario para agradecer la entrega que los presentes mostraban en cada uno de los temas. Incluso, aprovechó para bajar del mismo, acercarse a los que se encontraban en las primeras filas, tomarse algunas fotografías mientras no dejó de cantar e incluso, pedir a uno de los asistentes arrojarle la manta que llevaba consigo, misma que tenía impresa el logo de la gira acompañaba de la frase “Mex I Can”, la cual forma parte del movimiento que ha hecho posicionar a los mexicanos a nivel mundial.

El momento ardiente llegó. Kravitz se desprendía de algunas de sus prendas para arrancar los gritos de las féminas. Con una inmensa pechera en pedrería, pantalones acampanados y lentes de sol en todo momento, Kravitz demostraba que no solo su apariencia era un tanto estrafalaria, sino todo el espectáculo sin duda lo fue.

Los presentes presentían que el espectáculo estaba a punto de llegar a su fin cuando vino el primer encore, mismo que fue compuesto por tres canciones, entre ellas la más esperada: “Again”. Al unísono, el tema cimbró el recinto y un Kravitz visiblemente emocionado, no dejaba de rendirse ante el público al que había abandonado tanto tiempo, por lo que insistió en que este hecho no volvería a ocurrir adelantando que México estaría incluido en los tours siguientes.

La noche llegaba a su fin con el tema “Are you gonna go my way”, canción que hizo a todos los presentes brincar y claro, los vasos no dejaron de volar. Incluso, un par de ellos con cerveza en su interior (ojalá eso haya sido) llegaron hasta el escenario para pasar muy cerca del cantante, por lo que elementos del staff tuvieron que correr a limpiar y así evitar un accidente.

Dos horas exactas duró el espectáculo, pues a las 12:06 Kravitz se hincaba en cada punto del escenario para agradecer a los presentes, despedirse sin mucho alarde y culminar con la primer presentación en México luego de más de una década de ausencia.

Raise Vibration Tour 2018 llegará el domingo 15 de abril a la Arena Monterrey y finalizará el miércoles 18 en Guadalajara.

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