Espada de Dos Manos

Columna de Opinión

Autor: Marcelo Fabián Monges

Escritor y periodista

Lunes 6 de julio 2020

 

Siempre será más fácil creer que no es cierto.

 

Desde principios del mes de marzo en este espacio denuncié que Hugo López Gatell, el hombre a cargo de la lucha contra la pandemia en México, mentía sobre las cifras de casos y de muertos por Covid-19. Es más, denuncié que desde el principio de la pandemia, el gobierno de López Obrador implementó una estrategia sistemática para esconder los muertos por la pandemia. Y en eso ha consistido fundamentalmente toda su estrategia y su política de gobierno para abordar la pandemia.

No han habido equipos ni insumos para médicos, que siguen protestando en las calles a más de cien días de que llegara la pandemia a México, cuando antes de estos cien días, el gobierno tuvo tres meses para prepararse con anterioridad, porque la pandemia ya se había esparcido por el mundo y ya se sabía que llegaría a México. López Obrador y todo su gobierno, incluyendo desde luego el inefable de López Gatell y los altos funcionarios del sistema de salud, se prepararon para recibir la pandemia, pero en los discursos, sin que esto se traduzca en hechos concretos.

Como resultado, tenemos que los trabajadores de la salud durante todos estos meses, han tenido que salir a las calles a protestar, de manera permanente, para reclamar insumos y equipos de protección en todo el país. El mismo día que López Obrador se preparaba para “festejar” su segundo año de haber ganado las elecciones presidenciales, este 1 de julio, trabajadores de la salud se manifestaban frente a las oficinas centrales de la Secretaría de Salud, bajo la consigna “No somos héroes, somos seres humanos” para reclamar insumos y equipos de protección y exigiendo la reinstalación de sus compañeros de trabajo a los que desde el gobierno han echado, por denunciar las condiciones en las que trabajan.

https://www.eluniversal.com.mx/nacion/no-somos-heroes-somos-humanos-protestan-trabajadores-de-salud-y-exigen-equipo

https://www.jornada.com.mx/ultimas/politica/2020/07/01/protestan-trabajadores-de-salud-en-la-sede-de-la-ssa-8157.html

 

Antes de la marcha del 1 de julio, el portal Latinus, con una nota escrita por Tania Aguayo, daba cuenta de distintas amenazas proferidas desde el sector salud contra quienes quisieran participar en esa marcha, al respecto sostenía: “A través de una videoconferencia, el enfermero Rafael Soto, vocero de la organización, señaló que autoridades del IMSS amenazan con aplicar sanciones a quienes asistan a la marcha. Detalló que en cartas personalizadas, se informa que mañana no habrá pases de entrada o salida, omisiones de checada, día a cuenta de vacaciones o licencias.

Además, se advierte que van a enviar a relaciones laborales los expedientes de los trabajadores que falten para hacer la rescisión del contrato.”

https://latinus.us/2020/06/30/denuncian-imss-intenta-boicotear-marcha-personal-medico/

Ese mismo miércoles 1 de julio trabajadores de la salud se manifestaron en 13 estados del país protestando por las malas condiciones de trabajo y para exigir insumos y equipos de protección

https://www.sinembargo.mx/01-07-2020/3815768

Esta ha sido la actitud constante y permanente del gobierno de López Obrador y del hombre a cargo de la lucha contra la pandemia en México, Hugo López Gatell, hacia los trabajadores de la salud, no la provisión de equipos, no el establecimiento de protocolos claros, no el hecho de darle todo lo necesario para su propio cuidado y para el de los pacientes que deben atender, sino la represión.

Entonces, tenemos por un lado que el gobierno “humanista” de López Obrador” ha echado a trabajadores del sector salud en distintas entidades del país después de que estos participaron en marchas y actos de denuncia por no tener protección ni los equipos necesarios para atender pacientes con coronavirus. Y por otro lado, el hecho de que si los trabajadores de la salud se enferman, el IMSS no reconoce al COVID 19 como una enfermedad de riesgo de trabajo, con lo cual, si la contraen, solo les pagan el 40 % de su sueldo mientras estén con incapacidad. De esto ha dado cuenta una nota de la Revista Proceso, firmada por Gloria Leticia Díaz, publicada el 10 de abril de 2020. La nota termina diciendo: “Así lo denuncia una de los 89 médicos del IMSS que se encuentran incapacitados por haber resultado positivos a la prueba del coronavirus, que en su caso fue adquirido en el Hospital General de Zona número 32”.

https://www.proceso.com.mx/625288/denuncian-que-el-imss-no-reconoce-al-covid-19-como-riesgo-de-trabajo

 

Por otro lado, el gobierno de López Obrador estableció el 14 de mayo, ya entrada la pandemia en México, que les otorgaría a los trabajadores del sector salud un seguro de vida de 50 mil pesos. Una miseria, sobre todo si se considera la labor que significa la profesión médica o de los trabajadores de la salud en una sociedad, el compromiso que se requiere, la cantidad de horas de trabajo, sumado esto al esfuerzo necesario en durante una pandemia, a los riesgos, etc.

Para considerar algunas cifras sobre lo padecido por el personal de salud, a cuatro meses de que comenzó la pandemia en México se han contagiado, según datos oficiales, 46 mil 13 trabajadores de la salud de coronavirus, y se han confirmado al menos 683 defunciones.

https://www.jornada.com.mx/2020/07/02/politica/003n2pol

A esto hay que sumarle que trabajadores de la salud denuncian que los casos y los muertos dentro del personal de salud son aún más que los reconocidos desde el gobierno.

No ha habido seguimiento de casos, López Gatell no apostó por las pruebas, el único momento en donde habló a favor del cubrebocas fue cuando se enteró que tendría probablemente que ir a la OMS, a donde no podría concurrir a una reunión con otros 130 secretarios y/o subsecretarios de salud de los distintos países sin cubrebocas, y explicar que él no se lo ponía por órdenes de su jefe, López Obrador, que lo vería mal. Entonces allí sí, ante la expectativa de tener que ir a la OMS y tenerse que poner cubrebocas, López Gatell comenzó a promocionar la utilidad de este, para pasar a olvidarse pronto, y a no usarlo más, como no lo han hecho la mayoría de los secretarios del gabinete federal, e incluso la Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, quien lo utiliza habitualmente, pero no frente a, López Obrador, quien impone su voluntad incluso por encima de la razón y de la seguridad de las personas que integran su propio equipo.

El gobierno ha mentido permanentemente sobre la capacidad de camas hospitalarias disponibles, y de esto da cuenta la enorme cantidad de testimonios, publicados por la prensa, de casos de personas que han tenido que recorrer ocho hospitales para que las atiendan en uno, o que han muerto en la puerta de un hospital por falta de atención. Azucena Uresti, conductora del noticiero de Televisión de Milenio de las diez de la noche, ha publicado prácticamente un caso de estos por día, y en algunas de sus emisiones más de un caso. A esto, las autoridades de la Secretaría de Salud, en vez de resolver el problema, de emitir instrucciones claras, de promover denuncias penales contra el personal que no recibe pacientes que terminan muriendo en la puerta de los nosocomios, ha tenido la vileza de acusar a los pacientes, y decir que lo que sucede es que llegan cuando ya están demasiado mal o graves a los hospitales. Algo que si fuera cierto en muchos casos, en primer lugar, en urgencia de los hospitales deberían tener la obligación de recibirlos y atenderlos, no hacerlo significa legalmente abandono de persona, lo cual si es seguido de muerte conlleva varios años de cárcel en cualquier código penal, y en segundo lugar, de ser cierto lo que afirma el gobierno federal y su Secretaría de Salud, también es responsabilidad de ellos, puesto que desde el principio de la pandemia, le recomendó al a población que si tenía fiebre, tos y síntomas de coronavirus tomaran paracetamol y se quedaran en su casa. Esto lo decía el mismo López Gatell y era reproducido de muchas otras formas como el mensaje preferente o la recomendación específica de qué hacer frente al coronavirus por la Secretaría de Salud.

https://twitter.com/i/status/1278926646163263489

Un mensaje como muchos otros, tendiente no a salvar vidas, sino a que no se le llenaran los hospitales. Algo que nada tiene que ver que lo que se ha hecho en otros países, en donde se ha monitoreado a la población que presentaba síntomas y se les ha indicado claramente que apenas presentaran síntomas respiratorios o problemas para respirar concurrieran a un hospital. A factores como estos se debe fundamentalmente el índice de letalidad del coronavirus en México, que es del 12.2 %, mientras un país como Argentina tiene un índice de letalidad del 2.0 % y en barrios populares incluso del 1.0 %. El índice de letalidad se debe a la forma de la atención médica que se les ha dado a los pacientes y a la calidad de esta y en muchos casos a la falta de atención médica, y no al hecho de que la pandemia llegó a una población más enferma que el resto del mundo, como le ha dado en decir ahora a López Gatell, quien ahora le echa la culpa a los gordos y a los diabéticos de haberse muerto, y desde luego, no a lo mal que desde su ámbito han atendido la pandemia. Claro está que ser obeso, hipertenso o diabético aumenta los factores de riesgo, pero un estudio serio daría que en México la gente que ha muerto, por ejemplo, por falta de atención en la puerta de un hospital, al menos en un porcentaje alto, no tenían ninguna de esas otras enfermedades. De esta forma, López Gatell tiene un pretexto para todo. Si un médico se contagia, la estrategia permanente desde la Secretaría de Salud ha sido decir que no se contagió en el hospital, sino en una consulta externa, algo que terminó chocando contra la denuncia de los propios médicos. Si alguien se muere en la puerta de un hospital es culpa del paciente que llegó allí tarde y de sus familiares que no lo llevaron antes. Si se murió cuando ya estaba internado no era por falta de ventiladores o de especialistas que supieran manejar los ventiladores, sino por gordo, por hipertenso o por tener alguna otra enfermedad típica de los mexicanos según López Gatell. Según López Gatell en ningún caso alguien se murió por mala atención o directamente por no tener atención médica, como ha pasado en miles de casos. Y si las funerarias no se dan abasto y los crematorios están saturados y trabajan al máximo de sus posibilidades, según López Gatell la denuncia de todo esto es una conjura de medios internacionales como el New York Times, el Wall Street Journal, El País, la cadena inglesa Sky News, Al Jazeera, etc. Y si los casos de contagiados y los muertos por coronavirus son más o menos al de sus distintas previsiones, bueno esto se debe a que la gente no entiende que él no tiene la bola de cristal.

Pero Veamos.

Los 120 mil muertos de López Gatell

Para asombro de todos, o por lo menos de quienes quisieron verlo, porque el hecho pasó increíblemente como desapercibido para la mayoría de los medios de comunicación, Hugo López Gatell, el inefable subsecretario de Salud a cargo de combatir la pandemia en México, este jueves 2 de julio, durante la conferencia de prensa vespertina que realiza para informar sobre el estado de la pandemia en México, desde Palacio Nacional, reconoció que en México puede haber 3 veces más muertos de los que se han presentado en las cifras oficiales. Durante la conferencia de prensa de las siete de la tarde de este 2 de julio, López Gatell dice textualmente refiriéndose a una nota del Washington Post: “la nota no dice que ocultemos, dice que reconozco, que las muertes producidas por COVID 19, podrían ser mayor, concretamente aquí se habla de tres veces más, de las que presentamos aquí cada noche. Eso yo mismo lo he dicho, en innumerables ocasiones”. Esto significa que entonces estamos hablando de unos 90 mil muertos al menos, según lo que está reconociendo el propio López Gatell, porque al momento del día que dijo esto López Gatell, el jueves 2 de julio, había según las cifras oficiales 29,189 muertos; el viernes 3 de julio en México, según los datos de la Secretaría de Salud federal, ya había 29,843 muertos y este domingo 5 de julio, según las cifras oficiales hay 30 mil 639 personas fallecidas por coronavirus.

Como si esta “diferencia” enorme en la cantidad de muertos fuera algo poco grave, estamos hablando nada menos que de unos 60 mil muertos, López Gatell continúa con el tema durante la misma conferencia de prensa ( Jueves 2 de julio) , pero mofándose del tema y dice: “Podríamos hacer un videíto sobre esto, como el de epidemia larga, uno que se llame: “Tres veces más”.

Sobre esto hay que recabar en algunas cosas. En primer lugar, hay que decir que resulta en extremo inhumana la frivolidad con la que el Zar de la lucha contra la pandemia en México, como lo nombrara algunos medios internacionales, que cuenta muertos como si fueran frutas o verduras y le da igual que sean 30 mil o 90 mil y se refiere al tema con que con eso pueden hacer un videíto y tan tan, como suele decir. En segundo lugar, que este hecho enorme, haya pasado desapercibido para la mayoría de los medios de comunicación en México, para la prensa en general e incluso para la mayoría de los columnistas. Pero hay algo más, este hecho también pasa desapercibido para la mayoría de la oposición, que es incapaz de cobrar vigor y aliento para exigir a viva voz la renuncia de López Gatell y su enjuiciamiento. La oposición por lo menos debería estar jurando, que de ganar el Congreso en 2021, promoverá el enjuiciamiento de López Gatell y luchará hasta meterlo en la cárcel por sus responsabilidades en el manejo de la pandemia.

Tal vez uno de los problemas para asombrarse, para indignarse ante la escandalosa diferencia de 30 mil o 90 mil muertos, dadas por el propio Hugo Gatell, sea la normalización de la muerte en México. La falta de valor de la vida. Los cien ejecutados por día que se han venido teniendo desde hace mucho tiempo y que son parte del paisaje cotidiano nacional. A las escandalosas cifras de muertos por la inseguridad ahora se le han sumado las escandalosas cifras de muertos por el mal manejo que ha tenido este gobierno de la pandemia.

Para establecer el tamaño de la mentira de López Gatell hay que saber mirar sus patrones de conducta. En primer lugar, hay que dejar claro que López Gatell ha mentido desde el primer día de la pandemia. La periodista Azucena Uresti, titular del noticiero de Milenio televisión de las 22 horas, que sale al aire de lunes a viernes, publicó que el primer caso registrado de coronavirus se detectó el día 6 de enero de 2020 en el estado de Nayarit. La investigación fue parte de un trabajo del periodista Gustavo Ambrosio, también de ese medio periodístico. De esta forma, Azucena Uresti daba a conocer lo que le dio en llamar, las inconsistencias de los datos del gobierno federal. La revelación de dicha investigación la dio a conocer Azucena Uresti en su informativo nocturno del día 22 de abril del 2020. En ese noticiero, Azucena relata que ese mismo día Hugo López Gatell fue cuestionado durante la conferencia de prensa, “quien respondió no estar enterado” y pidió pruebas. Frente a lo cual, en su noticiero Azucena Uresti, respondió ese mismo día que “Se la compartimos con mucho gusto, no es un invento subsecretario, aquí está la imagen, colocada en el portal del Gobierno Federal, donde se señala claramente, un primer caso en Tepic Nayarit, fechado el 6 de enero.” Y Azucena Uresti siguió y dijo: “aquí está la prueba, subsecretario, aquí está la propia información, si fue un error de registro o alguna otra situación, lo importante es aceptar y hacer la aclaración, y con ello dar certidumbre respecto a las cifras, ¿O quién revisa entonces lo que presenta todos los días el subsecretario? ¿De dónde salen las cifras y por qué todos los días son diferentes? Una pregunta que sigue esperando respuesta.”

Por otra parte, según la Secretaría de Salud y el Dr. Hugo López Gatell, sostenían que para el viernes 28 de febrero de 2020, había tres casos confirmados de coronavirus en México, donde se daba a conocer que el primero era un hombre de 35 años, detectado en el INER, que acababa de regresar de Italia.

https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-51677751

Es decir, lo que quedaba claro es que López Gatell, según las dos versiones oficiales, no estaba ni enterado de dónde y cuándo comenzó la pandemia en realidad en México.

Para fines de febrero, dentro del sector salud, ya se hablaba de 700 muertos registrados como influenza atípica en todo el país. Tres meses había tenido el gobierno de López Obrador para prepararse de la llegada de la pandemia a México, desde que se supo que el coronavirus se había comenzado a dispersar por el mundo.

Durante esos tres meses, como hoy le ha quedado claro a todo el mundo, el gobierno de México no hizo nada. Al menos no preparó a su sector salud, no le dio equipos adecuados, no le proporcionó insumos, no hizo nuevos hospitales, no consiguió nuevos ventiladores. No incrementó el número de camas para internación ni tampoco incrementó el número de camas para pacientes que requirieran terapia intensiva. Pero hay algo que sí hizo el gobierno de López Obrador y para lo que sí se preparó. Todo esto con López Gatell a la cabeza desde luego, en el supuesto combate a la pandemia. Y lo que sí hizo el gobierno de López Obrador fue ordenar al sistema de salud que registraran las muertes por coronavirus como neumonía atípica o enfermedad respiratoria aguda, como lo prueban estos documentos oficiales.

 

De esta forma, el gobierno de López Obrador instrumentó un plan sistemático para ocultar la verdadera cantidad de muertos por coronavirus en el país, con el objetivo de que la pandemia pasara desapercibida, y que de esa forma no afectara la economía, ni se tuvieran que tomar medidas como la cuarentena obligatoria que estaban implementando a esa altura muchos países en el mundo. Para esto, el gobierno de López Obrador y su subsecretario de Salud, crearon diferentes formas de subregistros para esconder de una forma y de otra la verdadera cantidad de muertos.

Entre las distintas formas de subregistros, López Gatell le fue “rascando” muertos a los distintos estados. Mientras un estado reportaba una cantidad de muertos, al día siguiente, la Secretaría de Salud Federal daba a conocer una cantidad menor de muertos en ese estado, a las que les habían reportado desde la entidad. Ya para el 2 de abril, el gobernador de Jalisco acusaba a López Gatell de mentir sobre las pruebas rápidas para determinar quiénes padecen coronavirus.

https://www.eluniversal.com.mx/estados/lopez-gatell-miente-sobre-pruebas-rapidas-para-covid-19-acusa-alfaro

Para el 16 de abril, Enrique Alfaro afirmaba que el subsecretario López Gatell debería terminar dando muchas explicaciones a los mexicanos sobre el manejo que ha tenido sobre la pandemia:

https://www.mural.com/debe-gatell-muchas-explicaciones-alfaro/ar1921206?referer=--7d616165662f3a3a6262623b727a7a7279703b767a783a--

Otro caso fue el del gobernador de Baja California, Jaime Bonilla, perteneciente al partido en el poder, quien el día 17 de abril acusaba a López Gatell de mentir en los datos que reportaba sobre esa entidad. Jaime Bonilla denuncia que mientras ese día se habían reportado 72 defunciones por coronavirus, el gobierno Federal solo daba cuenta de 31 fallecimientos.

https://politica.expansion.mx/estados/2020/04/18/jaime-bonilla-cuestiona-los-datos-de-salud-sobre-el-covid-19-y-exige-la-verdad

Para el 21 de abril, la Secretaria de Salud del Estado de Tamaulipas Gloria Molina Gamboa, acusaba a López Gatell de mentir sobre el registro de muertes por coronavirus. Y denunciaba que la plataforma de la Secretaría de Salud del gobierno Federal, no permitía subir los casos analizados por laboratorios particulares. Otra forma de cercenar la información y de ocultar Los casos por coronavirus.

https://www.eluniversal.com.mx/estados/secretaria-de-salud-de-tamaulipas-acusa-lopez-gatell-de-mentir-sobre-datos-de-coronavirus

Para el 7 de mayo, el gobernador de Puebla Miguel Barbosa acusaba al gobierno federal de mentir y afirmaba que la capacidad hospitalaria y la disponibilidad de camas que tiene el estado de Puebla es falsa. Una denuncia contundente como pocas, que provenía de un gobernador de Morena, el partido en el poder.

https://politica.expansion.mx/mexico/2020/05/07/gobernadores-reclaman-al-gobierno-federal-mal-manejo-de-contingencia

Esta práctica, la de brindar información falsa sobre la disponibilidad de camas en hospitales para la internación de pacientes con coronavirus, es una conducta generalizada que ha tenido el gobierno Federal a lo largo de la pandemia, incluidos los datos publicados por el gobierno de la Ciudad de México. Es la única forma en que se explica que cientos o miles de ciudadanos han tenido que recorrer ocho hospitales para poder ser atendidos finalmente en uno, o que muchos han muerto en la puerta de un hospital, después de haber recorrido varios donde no fueron atendidos.

Para el 7 de mayo, el gobernador de Nayarit, Antonio Echevarría también le reclamaba a López Gatell por el mal manejo sobre la información de los casos y los muertos por la pandemia.

Pero veamos los patrones de conducta de López Gatell. López Gatell es alguien que cada vez que los medios internacionales lo han cuestionado de manera seria, acusándolo de ocultar los muertos por coronavirus, todas las veces, ha otorgado “concesiones” en los datos, “ampliando” las cifras de lo que se sabía hasta ese momento, para no quedar como que ha ocultado los casos y los muertos a propósito. Así, el 8 de mayo, López Gatell decidió responderle a través de un video a las notas del Washington Post, al New York Times, al Wall Street Journal y al diario españo El País, y dice que le llama la atención “la coincidencia” de las notas simultaneas de los diarios internacionales. Es decir, acusa un complot.

Desde ese día, en ese video, López Gatell decía que estamos muy probablemente en el momento cumbre de contagios de la pandemia, como se puede ver en el link que está abajo. Estamos a 6 de julio, y la curva en la realidad sigue subiendo, al igual que la cantidad de casos y de muertos.

Para el día 8 de abril, López Gatell, luego de haber sido ya cuestionado por la prensa internacional sobre la cantidad real de casos de coronavirus en México, cuando desde la Secretaría de Salud se publicaba que había 3,181 casos, dijo: “nosotros reconocemos explícitamente 26 mil casos”.

Entonces tenemos que cuando Hugo López Gatell fue cuestionado por la cantidad de casos reales que había sobre coronavirus en México, salió con su método centinela. Dijo que había que multiplicar las cifras que él mismo daba por ocho, o incluso más. Y al entrar a la etapa tres de la pandemia, cuando esas multiplicaciones daban más de cien mil casos, y comenzó a haber especialistas y matemáticos que hablaban hasta de 500 mil casos y otros de un millón de casos, entonces López Gatell en otro pase de magia (de sus mentiras) dijo que se olvidaran del método centinela, que ya no aplicaba, que ya no había que multiplicar ninguna cifra.

La forma de mentir, que ha sido permanente y descarada de Hugo Gatell, es importante dejarla establecida porque nos puede brindar una dimensión del tamaño de sus mentiras, la más importante de todas, sobre el número de muertos reales por la pandemia en México.

Entonces tenemos que Hugo López Gatell ha “cedido” datos más reales sobre la pandemia, cada vez que ha sido “apurado” por la prensa internacional para ocultar en realidad la operación política para esconder los muertos dirigida por él mismo en persona. Y cada vez que lo ha hecho, los datos que ha reflejado, si bien revelaban una realidad mucho más grave de que lo que hasta ese momento reflejaban las cifras oficiales, tampoco terminaba diciendo la verdad sobre la verdadera dimensión de la pandemia en México. Lo mismo está haciendo ahora cuando reconoce abiertamente, de que sí, efectivamente, puede haber tres veces más muertos por la pandemia en México que lo que reflejan las cifras oficiales.

Para poder discernir por qué, en realidad hay al menos cuatro veces más muertos por la pandemia en México, que lo que dicen las cifras oficiales de Hugo Gatell, y no tres veces más muertos como reconoce ahora el inefable subsecretario de salud, tenemos que mirar otros datos. Nada más en la Ciudad de México, durante los dos primeros meses de la pandemia “el servicio de emergencia recibió 1,179 reportes de fallecimientos por posible Covid-19, una cifra mucho más grande que el conteo oficial de la Secretaría de Salud. Así lo da a conocer una investigación de Quinto Elemento LAB, realizada por Efraín Tzuc, Diego Martorell y Andrea Cárdenas.

La investigación de Quinto Elemento detalla que: “Según la bitácora de llamadas hechas al 911 de la Ciudad de México entre el 23 de marzo y el 27 de mayo pasado, 1,179 personas fallecieron en sus casas o en lugares distintos de un hospital, por causas relacionadas con coronavirus. El conteo de la Secretaría de Salud de la CDMX para ese mismo lapso es de 329.” 

Estamos hablando que nada más en este tipo de subregistros de muertes, que no están contempladas en los registros oficiales por coronavirus, o por probable coronavirus, solamente en el periodo que va del 23 de marzo al 27 de mayo, hay 3.58 veces más muertes que las que hay en los reportes oficiales, al menos en la Ciudad de México. Si debemos suponer que lo mismo ha sucedido en el resto del país, deberíamos concluir que seguramente. Sin duda, en todo el país, han muerto personas en sus domicilios por coronavirus, que no han sido contempladas en las cifras oficiales, que se han limitado a lo sucedido en el sector hospitalario.

https://quintoelab.org/project/911-muertes-llamadas-covid-coronavirus-mexico-cuatro-veces-mas

El reportaje de Quinto Elemento LAB, aclara que “El Centro de Comando, Control, Cómputo, Comunicaciones y Contacto Ciudadano (C5) aseguró que todas las llamadas fueron verdaderas, pues un servicio de atención acudió al lugar de los hechos y confirmó la emergencia reportada, aunque no la causa del deceso”.

“Lo que llama la atención es por qué todas esas personas (que marcaron al 911) pidieron ayuda diciendo que era Covid. O lo sabían, o lo sospechaban, o les dijeron que era Covid pero no les hicieron pruebas y los mandaron a su casa”, dijo el analista en políticas de salud, Xavier Tello. Se destaca en el mismo reportaje.

El trabajo de Quinto Elemento LAB detalla especifica que “si quienes murieron en sus domicilios, la vía pública o cualquier otro lugar extrahospitalario no contaban con una prueba confirmatoria de Covid-19 entonces no ingresaron automáticamente a las estadísticas oficiales, sino hasta que tuvieran un certificado donde se asentara que la causa de la muerte fue por coronavirus”.

En el mismo reportaje se menciona al respecto la opinión del epidemiólogo Alejandro Macías: “Como se han hecho pocas pruebas, muchos casos han fallado en el diagnóstico o el diagnóstico no aparece en el certificado de defunción (...) los casos verdaderos no son equiparables con los casos que se están confirmando. Va a haber un subregistro y en México va a ser particularmente grande”.

En el mismo Trabajo De Efraín Tzuc, Diego Martorell y Andrea Cárdenas se afirma que Colonias en Iztapalapa figuran entre las principales zonas desde donde la población llamó al 911 para reportar muertes posiblemente relacionadas con el nuevo coronavirus, según el informe del C5”. La zona que el mismo gobierno reconoce como la que tiene más casos de coronavirus en todo el país.

Ahora bien, veamos otros datos. Un trabajo de Mexicanos Contra la Corrupción estableció que: En la Ciudad de México hay al menos 4 mil 577 actas de defunción en las que se asienta que la causa confirmada o probable de esas muertes fue Covid-19, una cifra tres veces más alta a la que había  reportado el gobierno capitalino hasta el momento de la publicación de dicho trabajo. 

El trabajo de Mexicanos Contra la Corrupción dejaba sentado que: “Para el 12 de mayo el gobierno de la Ciudad de México informaba que hasta ese momento había 937 defunciones por Covid-19, y el gobierno federal en su portal coronavirus.gob.mx reportaba 123 fallecimientos sospechosos de coronavirus en la capital. La diferencia entre lo que asientan 4,577 actas de defunción hasta esa misma fecha habla de otra realidad: habría hasta tres veces más muertes en las que hubo sospecha o confirmación de Covid-19”.

A este trabajo de Mexicanos Contra la Corrupción, muy bueno por cierto, que llevaron adelante luego de revisar miles de actas de defunción de la Ciudad de México, les dio como resultado que tan solo en la CDMX hay al menos tres veces más muertos por coronavirus que lo que dicen los registros oficiales, y este trabajo no contemplaba ni los muertos extrahospitalarios ni las muertes registradas como neumonía atípica.

https://contralacorrupcion.mx/MUERTES-CORONAVIRUS-CDMX/

Es de suponer que la misma mecánica, ha operado el gobierno en todas las entidades del país. Por lo cual hay que multiplicar la cantidad de muertos oficiales, al menos por cuatro.

Bueno, ahora, atienda usted bien este dato. En la Ciudad de México, durante los primeros cinco meses de este año, se registraron más de cinco mil defunciones cuya causa fue registrada como neumonía. Más del doble de fallecimientos reportados por esa causa en los años anteriores. Así lo establece un trabajo de investigación de Miriam Castillo y Katia Guzmán realizado para Mexicanos Contra la Corrupción.

https://contralacorrupcion.mx/neumonia-muertes-cdmx/

El trabajo de Miriam Castillo y Katia Guzmán detalla que: “Mientras de enero a mayo de 2018 murieron 1,962 personas por neumonía en la capital del país, este año van al menos 5,031 en el mismo periodo, un aumento del 156.0%.

En la investigación de Mexicanos Contra la Corrupción se especifica que: “Según las actas de defunción del Registro Civil de la ciudad 5,031 personas murieron por neumonía en los primeros cinco meses de 2020. Esa cifra corresponde a actas que no contienen en forma alguna la palabra Covid-19 o los términos relacionados con una infección de Covid-19.

Si en la revisión de la base de datos ya citada, se analizan las actas de defunción por neumonía que sí están relacionadas con Covid, la cifra alcanza los 12 mil 812 muertos en ese periodo”.

Las periodistas Miriam Castillo y Katia Guzmán señalan que: “El 28 de marzo Hugo López-Gatell, subsecretario de Salud a cargo de la atención a la pandemia, aseguró que no había un conteo excesivo de neumonías atípicas en el país, por lo que descartó que los fallecimientos por Covid-19 se estuviesen registrando como neumonías atípicas.

“Las señales del Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica consistentemente muestran que la idea de que hay un exceso de neumonías atípicas es falsa y de que no corresponde con el comportamiento de Covid”, dijo en la conferencia vespertina.”

Así queda demostrada una vez más otra enorme mentira de López Gatell.

En el mismo reportaje se detalla que: “Para evitar un subregistro de muertes por Covid-19 la Secretaría de Salud publicó el 13 de abril un manual para clasificar los fallecimientos por esta causa, uno de los criterios era agregar como causa de muerte “sospecha de”, o “posible Covid-19” cuando no estuviera confirmado.” Esta era la respuesta de Hugo Gatell a las denuncias de que ocultaba los muertos por coronavirus como neumonía atípica y otras varíantes.

Entonces tenemos hasta ahora que: 1) El mismo López Gatell acepta que el número real de muertos puede ser tres veces el que se ha dado hasta ahora en las cifras oficiales. 2) Todas las veces que Hugo Gatell ha reconocido que los datos sobre la pandemia en México eran mayores o podían ser mayores tanto en casos de contagiados como en números de muertos, la realidad siempre fue más grave de lo que el mismo Hugo Gatell todas las veces reconoció. 3) Los reportajes de distintos medios como Quinto Elemento LAB o como Mexicanos Contra la Corrupción dan cuenta perfectamente que el números de muertos, al menos en la Ciudad de México, es por lo menos tres veces superior a los que se han dado a conocer extraoficialmente. 4) A estos registros de números de muertos, basados en datos hospitalarios, hay que agregarle los muertos provocados por el coronavirus en la Ciudad de México, cuyos decesos han sido extrahospitalarios, que, según una investigación de Mexicanos Contra la Corrupción, triplicarían los números oficiales de muertos ofrecidos desde el gobierno. 5) A esto hay que sumarle además las muertes registradas como neumonía, neumonía atípica, otros tipos de neumonía, enfermedades respiratorias infecciosas, etc. 6) Todo indica que los mismos patrones de comportamiento institucional, en los subregistros de muerte se han seguido a lo largo y ancho de todo el territorio nacional. 7) Todo esto nos daría más de cuatro veces la cantidad de muertos oficiales sostenidos por Hugo López Gatell y la Secretaría de Salud. Pero seamos conservadores, para que no nos acusen de exagerar. El hecho de que la cantidad de muertos reales por coronavirus en México sea cuatro veces superior al dado a conocer desde el gobierno de López Obrador, a la fecha de esta publicación nos da un total, de por lo menos, 120 mil muertos.

El 25 de mayo de 2020, los investigadores Mario Romero Zavala y Laurianne Despeghel publicaron en la Revista Nexos, un estudio titulado “¿Qué nos dicen las actas de la defunción de la CDMX?”, realizado a partir de las actas de defunción de 52 juzgados de la Ciudad de México, en el periodo que va desde el primero de enero hasta el 20 de mayo de 2020, cuya conclusión dio como resultado en la Ciudad de México, “se emitieron 8,072 certificados de defunción más este año que durante el promedio de los cuatro años anteriores”.

https://www.infobae.com/america/mexico/2020/05/25/la-ciudad-de-mexico-registra-8072-muertes-mas-que-en-anos-anteriores/

El 6 de junio de este año, Mario Romero Zavala y Laurianne Despeghel publicaron una actualización del estudio que habían publicado el día 25 de mayo, también en la Revista Nexos, con una extensión del periodo de estudio de las actas de defunción realizadas en 52 juzgados de la Ciudad de México, pero ahora extendido hasta el 31 de mayo de 2020.

El estudio aclara que: “Adicionalmente, cabe señalar que esta actualización incluye las actas que fueron levantadas en el juzgado central (0), lo que suele no suceder y no ha sucedido en los años anteriores que analizamos, excepto en el 2017 cuando se emitieron entre 50 y 75 actas a raíz del temblor del 19 de septiembre de ese año. Los datos históricos presentados a continuación fueron actualizados considerando este punto”.

Dicho estudio determina concretamente que: “La gráfica a continuación muestra el número acumulado de actas de defunción emitidas por el Registro Civil de la Ciudad de México entre enero y mayo de 2020. A partir del cierre de marzo de 2020, se observa cómo la tendencia del año de 2020 se aleja de la de los años 2016 a 2018 a un ritmo que se acelera en abril y mayo. Asimismo, la pendiente de la curva entre la actualización del 20 de mayo y del 31 de mayo es más pronunciada. El número total de actas registradas para el periodo enero-mayo 2020 es de 48 014, cuando el promedio de los años anteriores se ubicó en 33 146, es decir un incremento de 45 %”.

Número de actas de defunción registradas en la Ciudad de México, datos cumulados al cierre de cada mes, 2016-2020

Nota: Los puntos indican el número de actas a la fecha de los cortes.

Dicho estudio establece también que: “El exceso de mortalidad aparente, usando el número de actas de defunción registradas, se estima en 11,646 en mayo, como puede apreciarse en la siguiente gráfica”.

Diferencial en el número de actas de defunción registradas en cada mes de 2020 contra el promedio del mes respectivo en el período de 2016-2019, valor absoluto

Fuente: Autores con datos del INEGI y análisis del Registro Civil de la Ciudad de México.

Pero posteriormente, en dicho estudio, se reflejan otros datos alarmantes y se señala puntualmente: “Para el mes de mayo, se estima que los datos fueron superiores en 190 % al promedio de los cuatro años anteriores.”

Y en dicho estudio se señala que: “Como se puede apreciar en la siguiente gráfica, hasta el 31 de mayo de 2020 el exceso de mortalidad en la Ciudad de México se estima en 14 868 decesos, muy por encima de los 3 338 casos confirmados de COVID-19 que, de acuerdo con el corte del 4 de junio de la base de datos de la Secretaría de Salud, fallecieron entre el 18 de marzo y el 31 de mayo.  Es importante aclarar que, debido al rezago en la captación de los datos en la base de la secretaría de la Salud entre la fecha de defunción del paciente y la fecha de registro en la base, el número de casos confirmados de COVID-19 que fallecieron puede ser revisado al alza.

Absolutamente nada, podría hacer suponer, que la misma situación no es extensiva a todo el resto del país.

Entonces, tenemos que de acuerdo a los resultados de este estudio, si proyectáramos “el exceso de muerte” como le dieron en llamar los investigadores, a todo el resto del país, la cifra de muertos por la pandemia en México, podría darnos varias veces más que las cifras proporcionadas por Hugo López Gatell.

https://datos.nexos.com.mx/?p=1443

Ahora veamos otros datos.

Según el analista sobre coronavirus Tomás Pueyo, quien es ingeniero de Silicon Valley, el panorama de la pandemia en México no pinta nada bien.

Tomás Pueyo nació hace 38 años en Francia, se crió en España y actualmente está afincado en Silicon Valley, donde trabaja como consultor. Estudió ingeniería primero en la Escuela Técnica Superior de Ingeniería (ICAI), después en la École Centrale de París y más tarde obtuvo un MBA en la Universidad de Stanford. Su nombre cobró notoriedad después de un artículo que escribió sobre la pandemia del coronavirus titulado: “El martillo y la danza”, que fue leído por más de 40 millones de personas y se dice, resultó determinante en la toma de decisiones de numerosos gobiernos.

https://medium.com/tomas-pueyo/coronavirus-el-martillo-y-la-danza-32abc4dd4ebb

Sobre la evolución de la pandemia en México, el día 30 de junio de 2020, Tomás Pueyo escribió el siguiente hilo en Twitter:

A continuación escribió (algo que para los medios de comunicación locales pasó completamente desapercibido):

 

Y Tomás Pueyo sigue y afirma que en México se está testeando mucho menos, pero además el 75.0% de las personas testeadas dan positivo al coronavirus:

Después Tomás Pueyo ofrece un dato comparativo con otros países que, deja clara la voluntad del gobierno de hacer todo lo posible para que la pandemia pase desapercibida en México.

Y a continuación presenta una gráfica, que según manifiesta, en realidad el gobierno de México nunca intentó testear:

Posteriormente Pueyo ofrece una forma de cómo debería poder saberse la cantidad de muertos reales por el coronavirus en México:

Y ofrece la siguiene reflexión:

Y termina afirmando que si este ratio es valido para todo el país, México entonces tendría unas 125 mil muertes, y no 27 mil como está diciendo el gobierno (al momento de la publicación de su hilo en twitter).

Bueno, ahora la pregunta sería, ¿Ya vio usted la instalación de una Comisión en el Senado que investigue la verdadera cantidad de muertos por coronavirus en México? ¿Ha visto a la oposición en su conjunto pedir a coro la renuncia inmediata de López Gatell? ¿Alguien vio acaso a la oposición denunciar penalmente a López Gatell por mentir como lo ha hecho desde el primer día de la pandemia sobre el número de casos y de muertos? ¿Alguien ha visto a la oposición denunciar ante la Corte Penal Internacional a Hugo López Gatell y al gobierno de López Obrador por el manejo criminal que ha tenido de la pandemia? ¿Alguien ha visto a la oposición denunciar ante la FGR a Hugo López Gatell por la política criminal con la que ha abordado la pandemia en México? Alguien debería explicar dónde está la posición en realidad, en vez de estar haciendo lo que le corresponde. Tal vez la ciudadanía entera debería hablarle mucho más fuerte al gobierno de López Obrador sobre el manejo que ha tenido hasta ahora de la pandemia, y su responsabilidad en la cantidad de muertos y de paso, increpar a la oposición y preguntarles para dónde están mirando mientras todo esto sucede.

Importante: Este contenido es responsabilidad de quien lo escribe, no refleja la línea editorial del Diario de México

Imagen de Marcelo Fabián Monges

Marcelo Fabián Monges

Escritor argentino, nació en la ciudad de Córdoba, 1964. Naturalizado mexicano. Ha colaborado en el Diario Página 12 de Buenos Aires. En México en la revista Mira (de Miguel Ángel Granados Chapa), en los periódicos La Jornada, Reforma y El Universal. Es autor del Proyecto de Convención contra los Golpes de Estado (2009). Es presidente de la Fundación Conciencia y Dignidad. Es autor de los libros: “A los 500 años de la ocupación de América” (1992), prologado por el Premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel. “Chiapas cuando la dignidad se levanta y camina” (1995), con prólogo de Osvaldo Bayer (autor de la Patagonia Rebelde). “Un llamado a la humanidad contra el exterminio de la especie” (2002), con reseña de Carlos Monsiváis, libro que comprende un compendio de propuestas en contra del neoliberalismo, el armamentismo y la guerra. “Lucila entre el mar y el fuego”. Novela. (2007) “Cuando Hablo con Vos”. Novela. (2011) “Divina Mar”. Novela. (2012) Trump La Resistencia. Ensayo (2017)

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