Por Francisco X. López

Cuando en nuestro país la propuesta de establecer un museo nacional de la historieta sigue siendo un tema de segunda prioridad, en el mejor de los casos. Uno de los museos más importantes (si no el que más) del mundo abrió sus puertas al noveno arte hace una década, montando una exposición de piezas originales de artistas de cómics y llevando la propuesta un paso adelante con la publicación de una serie de álbumes, en colaboración con la editorial Francesa especializada en cómics Futuropolis.

El proyecto propuesto en 2009 por Fabrice Douar, director de publicaciones del Louvre, es una muestra de la política de apertura del museo al arte contemporáneo. Desde los Bandes dessinées (BD) franceses hasta los mangas japoneses y los cómics estadounidenses, desde la ciencia ficción hasta los comentarios sociales, desde caricaturas y dibujos animados hasta diarios ilustrados, el universo de los cómics expande constantemente sus límites en lo narrativo, lo visual y el espectro de temas que aborda, convirtiéndose en un elemento clave de la cultura pop contemporánea. Su vitalidad e importancia queda ampliamente demostrada no sólo por su presencia en todas las manifestaciones de la cultura popular y su interacción con el resto de las artes, también por el creciente interés de este medio dentro del mercado del arte, tanto desde una perspectiva artística como mercantil. Un tema que abordamos hace algunas semanas y que merece seguir explorándose.

Los museos y los cómics parecen ser dos universos muy distintos entre sí. Y, sin embargo, ambos valoran la creatividad y observan criterios estéticos específicos, cada uno a su manera, llevando al visitante o al lector en un viaje a través de la imaginación, una exploración de la percepción y la sensación.

La Louvre Collection se inauguró con trabajos a cargo de ilustradores galos, como Nicolas de Crecy (Diario de un fantasma), Marc-Antoine Mathieu (Dios en persona), Christian Durieux (La Gente Honrada), Enki Bilal (Partida de caza) y Éric Liberge (Señor Mardi-Gras); pero en los años siguientes, se incluyo a autores como Hirohiko Akari (JoJo Bizarre Adventure), Jirō Taniguchi (The Walking Men), Naoki Urasawa (Monster), Taoyo Matsumoto (Tekkonkinkreet) y Li Chi Tak (Black Mask).

Todas las obras de esta colección se involucran con la historia, el contenido y el significado del museo, entregando trabajos sobresalientes por su calidad literaria y gráfica, que más que demostrar reafirman el potencial del medio más allá de la producción en masa y los productos convencionales.

Nuevos títulos se agregan cada año y aunque en un principio solo se podían adquirir en la tienda del museo, desde hace poco están disponibles para envío a todo el mundo en la siguiente dirección:
http://editions.louvre.fr/en/titles/comics-childrens-books/the-louvre-an...

Además existen versiones digitales de algunos de ellos en la tienda electrónica Comixology.
https://www.comixology.com/The-Louvre-Collection/comics-series/12000rio

Imagen de francisco.lopez

Francisco Xavier Lopez Martinez


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