GLENDALE.- Con la obligación de avanzar a la final de la Copa Oro, la Selección Mexicana enfrenta a Haití, que llega al duelo con la tarea realizada y todo lo que haga después será ganancia, lo que eleva la peligrosidad de los caribeños.

El Tri sufrió con Costa Rica y avanzó en tanda de tiros penales, en el que fue uno de sus mejores partidos, en el que se generaron llegadas pero se falló en la definición, lo que le deja la responsabilidad de sacar el pecho por todo el equipo a los delanteros, en particular a Raúl Jiménez.

"Nuestra forma de juego es atacar con mucha gente, eso implica un riesgo al contragolpe", afirmó Gerardo Martino en la conferencia de prensa previa al partido.

El ‘Tata’ no estará en el banquillo por acumulación de tarjetas, pero confía en sus jugadores, ya que considera que en los últimos meses han progresado, aunque todavía pueden mejorar y sacarle provecho a la nueva generación.

"Yo no tengo ninguna duda de que tenemos que crear buenas condiciones para que crezcan los jugadores que tenemos convocados", afirmó Martino.

México se mide contra Haití

Haití viene de una espectacular remontada ante Canadá, con la que perdía 2-0 al medio tiempo, y le dieron la vuelta y si quiere llegar a la primera final de su historia es necesario que ajuste el tema defensivo, ya que es ahí donde más sufre y la vía por la que puede quedar eliminado.

Además de chocar contra un rival motivado, México deberá sobreponerse a las lesiones musculares de Andrés Guardado y Jonathan dos Santos, y administrar el esfuerzo, porque las altas temperaturas de Phoenix pueden ser un factor de desgaste que le pese más a los tricolores que a los caribeños.

“Si nosotros controlamos el partido, seguramente la parte física favorecerá menos a Haití", concluyó Gerardo Martino.

JLR

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