Por Francisco X. López

Siendo niño en la década de los 80 era difícil acceder al mundo. Nuestras fuentes de información se limitaban a lo que veíamos en la televisión, periódicos y libros. Aparte de esto, algunos nos enterábamos de datos curiosos y conociamos cosas nuevas a través de las recomendaciones de amigos y familiares.

"A tu hijo le gusta leer. Dale este libro", era una frase común. "¡Mira lo que regalaron!", eran las palabra mágicas para descubrir mundos nuevos. De esa forma, fortuita e inocente, tuve mi primer contacto con una pequeña aldea de galos irreductibles que resistirán a los invasores romanos.

En ese entonces no sabía quién dibujaba y escribía a Superman o al Hombre-Araña, pero tenía muy claro que Astérix era obra de René Goscinny y Albert Uderzo.

¿Cuál era el encanto de estos personajes? Podría decir que el presentar una versión accesible y humorística de la historia, pero el par de amigos hacían mucho más que referenciar datos históricos. Sus aventuras por los confines del Imperio Romano nos demostraban que, casi 2 mil años después, los humanos seguimos teniendo los mismos defectos y virtudes.

Uderzo no sólo fue un gran historietista, también un caricaturista genial y sus versiones satíricas de muchos personajes vamos de los años 60 y 70 siempre daban en el blanco, ayudando a parodiar situaciones que un niño no alcanzaba a comprender, pero que con los años se van apreciando.

La pequeña aldea Gala era y es un microcosmos que refleja a la sociedad moderna y sus conflictos, pero que en cada historia nos dejaba el mismo mensaje: la amistad, la lealtad y el trabajo en equipo son la solución a todos los problemas. Uno puede enfrentarse al mundo si tiene a alguien a su lado y así, Astérix y Obélix siempre están juntos a pesar de sus diferencias y desacuerdos.

Albert Uderzo nació con seis dedos en cada mano y era ciego al color. Comenzó a dibujar en su adolescencia y tuvo un gran número de trabajos que se conocen poco fuera de Europa. en su juventud quiso ser animador, pero no lo logró, enfocándose en las tiras cómicas y en ilustraciones para revistas antes comenzar a dibujar superhéroes en la década de los 50. Esto coincidió con su amor por los personajes con gran fuerza y sentido del humor como Popeye y Li´l Abner, lo cual se vería reflejado en el gigantón Obélix.

Después de algunos trabajos de temática historia, se unió a Goscinny, con quien fundo un sindicato de trabajadores del cómic, el cual fue fundamental para dar a los autores los derechos de sus obras.

Durante años colaboraron en varias series de aventuras humorísticas hasta que en 1959 crearon Astérix, la cual debutó en el primer numero de la revista Pilote y continuó a lo largo de 30 volúmenes. Goscinny falleció en 1977 y Uderzo se quedó a cargo de los guiones hasta 2009. Emma 2013 paso la estafeta a Jean-Yves Ferri y Didier Conrad.

Este martes, 24 de marzo, falleció Albert Uderzo, a los 92 años, pero su obra permanecerá irreductible hoy y siempre dondequiera que un nuevo lector descubra la magia de sus personajes.

¡Gracias y hasta siempre, maestro!

Imagen de francisco.lopez

Francisco Xavier Lopez Martinez


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