Ir al contenido principal

Hallan altar tolteca con cráneos humanos durante obras del tren México-Querétaro

Mi Ciudad
Joan Manuel Contreras
De acuerdo con los especialistas, el vestigio probablemente corresponde a la fase Tollan (900-1150 d.C.), periodo en el que Tula se consolidó como una de las principales ciudades de Mesoamérica.
De acuerdo con los especialistas, el vestigio probablemente corresponde a la fase Tollan (900-1150 d.C.), periodo en el que Tula se consolidó como una de las principales ciudades de Mesoamérica.

Durante los trabajos de salvamento arqueológico realizados en el trazo del tren de pasajeros Ciudad de México-Querétaro, especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) localizaron un momoztli o altar ceremonial, el cual podría aportar nuevos datos sobre la traza urbana de Tula, antigua capital de los toltecas.

El hallazgo se realizó cerca del área conocida como Tula Chico, dentro de la Zona de Monumentos Arqueológicos de Tula, en el estado de Hidalgo, aproximadamente a 300 metros de la barda perimetral del sitio patrimonial, durante excavaciones realizadas en el derecho de vía del Frente 5, en el punto identificado como Sitio 17.

De acuerdo con los especialistas, el vestigio probablemente corresponde a la fase Tollan (900-1150 d.C.), periodo en el que Tula se consolidó como una de las principales ciudades de Mesoamérica.

El coordinador del proyecto de salvamento arqueológico, Víctor Francisco Heredia Guillén, informó que el altar mide aproximadamente un metro por lado y presenta un sistema constructivo de piedra careada con al menos tres cuerpos bajos, sin escalinatas.

El primer cuerpo consiste en una base de cantera, posiblemente andesita, con bloques de pequeñas dimensiones; el segundo nivel está formado por lajas modulares del mismo material, mientras que la parte superior está rematada con cantos rodados y roca de basalto.

El descubrimiento ocurrió durante un pozo de sondeo de un metro cuadrado, donde inicialmente se detectó un apisonado de piso. Al ampliar la excavación, los arqueólogos identificaron una esquina del altar y posteriormente sus otros vértices, lo que permitió delimitar la estructura.

En tres de los lados del nivel inferior del altar se localizaron ofrendas con restos óseos humanos, que incluyen cuatro cráneos y huesos largos, posiblemente fémures. Los especialistas consideran posible que el cuarto lado también contenga elementos similares.

En el área también se recuperaron vasijas de cerámica, entre ellas un cajete negro con otro recipiente en su interior, así como fragmentos de obsidiana y navajillas.

En la base del altar se localizaron dos cráneos, uno orientado hacia la parte superior y otro hacia el suroeste. Al profundizar la excavación se identificó un piso estucado, posiblemente elaborado con cal y arena, debajo del cual se encontraron otras dos osamentas incompletas y piezas cerámicas.

Los especialistas consideran que existe baja probabilidad de hallar esqueletos completos, ya que las ofrendas pudieron consistir únicamente en partes específicas de los individuos.

Investigarán posible sacrificio ritual

Los restos serán enviados al laboratorio de antropología física del proyecto, ubicado en el Estado de México, donde se analizarán aspectos como edad, sexo, patologías óseas y posibles marcas de decapitación, ya que en uno de los cráneos parece conservarse parte de la columna vertebral.

De acuerdo con los arqueólogos, durante el periodo Posclásico, las decapitaciones rituales en la región podían realizarse con cuchillos de obsidiana o pedernal, los cuales dejaban marcas características en los huesos.

En el sitio también se identificaron restos de muros asociados a un piso apisonado, lo que sugiere que el altar se encontraba en el centro de un patio, posiblemente dentro de un conjunto habitacional o espacio de élite, como parte de antiguos palacios o residencias de alto rango.

Además del altar, se recuperaron materiales cerámicos, líticos y malacológicos, así como malacates, punzones de hueso y navajillas, objetos relacionados con actividades cotidianas de los antiguos habitantes.

Las piezas cerámicas serán enviadas al laboratorio de materiales cerámicos en Tepeji del Río, Hidalgo, para su resguardo y análisis, mientras que especialistas evalúan alternativas para la conservación del altar.

Sobre el autor

WhatsApp Image 2025-07-23 at 11.17.14 AM.jpeg
Joan Manuel Contreras