Por Fernanda Delgado

Si deseas sumergirte en el mood navideño y disfrutar de una buena película, aquí hay varias opciones que te darán un buen rato. Hay para todos los gustos, por lo que seguro está la que buscas para estos días de asueto.

Love Actually (2003).  Richard Curtis.
Esta cinta presenta ocho historias de amor inconexas, que comienzan o terminan durante épocas decembrinas. Los personajes exploran sus sentimientos, se enfrentan a la verdad o descubren el primer amor, acompañados de grandes clásicos  musicales del repertorio navideño.

¡Qué Bello es Vivir! (1946). Frank Capra.
También considerada una gran película clásica de su director, este filme es un básico navideño. Un hombre cuya vida opresiva y sin sentido se cierne sobre él, intenta suicidarse en Nochebuena, pero es salvado por su ángel de la guarda, quien le muestra la importancia de su presencia a través de la de quienes le rodean.

Hombre de Familia (2000). Brett Ratner.
Este agridulce título navideño es protagonizado por Nicolas Cage, quien es un exitoso hombre de finanzas que de manera inexplicable se despierta una mañana en un universo alterno donde no es rico y tiene una familia con una exnovia a la que abandonó, que le mostrará una visión absolutamente distinta de la vida. 

El Día de la Bestia (1995). Alex de la Iglesia.
Esta comedia negra de origen español es una excelente opción si lo que buscas es algo diferente a los títulos clásicos. Un sacerdote descubre la fecha en que nacería el Anticristo, y se unirá a un insólito compañero con el fin de prevenirlo. Una singular aventura llena de diversión y (por qué no) sangre que se desarrolla durante la Navidad.

Charlie y la Fábrica de Chocolate (2005). Tim Burton.
Justo en la infancia de muchos, esta película es una rapsodia visual y de los proyectos mejor logrados del famoso director. Relata la historia de Charlie, un pequeño que proviene de una familia muy humilde, cuyo mayor sueño se logra al ser uno de los invitados especiales de Willie Wonka, magnate chocolatero, a su maravillosa fábrica; teniendo una formidable aventura en ella.

El Expreso Polar (2004). Robert Zemeckis.
Con una técnica de animación novedosa para su tiempo, El Expreso Polar es un cuento hecho para todo aquel que esté perdiendo la fe en la Navidad, como el protagonista de esta cinta, un niño de 8 años que deja de creer en Santa Claus, hasta que en la víspera de Navidad un misterioso tren que surca el cielo se estaciona en su patio y los invita a él y su hermanita a subir a bordo para llegar al Polo Norte.

Los Fantasmas de Scrooge (2009). Robert Zemeckis.
Bajo el sello de la casa, que es la animación por captura de movimiento, el clásico de Charles Dickens cobra vida, retratando a el terrible prestamista Scrooge, cuya alma marchita se enfrentará a tres espíritus navideños que buscan redimirlo, mostrándole visiones  del pasado, el presente y el futuro.

Los Fantasmas atacan al Jefe (1988). Richard Donner.
La vieja fábula del rico y avaro Scrooge se renueva de la mano de Bill Murray, quien interpreta a Frances Xavier Cross, inescrupuloso ejecutivo de una televisora que explota a sus empleados; pero se enfrentará a tres espíritus que le mostrarán las lecciones que el éxito le hizo olvidar.

El Extraño Mundo de Jack (1993). Henry Selick.
Si bien no estuvo bajo su dirección, esta película viene de la exquisita imaginación de Tim Burton, produciéndola para su estreno completamente en slow motion. La historia del Rey Calabaza es una de las pocas que pueden verse tanto en Halloween como en Navidad, y es una cinta que busca mostrar lo extraordinario de ser diferente. Simplemente imperdible.

El Grinch (2000). Ron Howard. 
Porque es imposible resistirse a los antihéroes, y menos si son interpretados por Jim Carey, El Grinch es una película que no tiene desperdicio, con una historia que habla de la autenticidad y la belleza de lo diferente, todo en medio de un hermoso diseño de arte que recrea perfectamente la atmósfera del cuento homónimo.

 

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