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Por Carlos Meraz

En su “horizonte” musical no hay costa, hay rancho; no se escucha son jarocho y mucho menos danzón, sino country, folk y bluegrass, pues el sonido de Nashville es inevitablemente parte de la biografía de la cantautora veracruzana Tyna Ros, patente en su obra discográfica desde su primer EP “Tapices” (2014) hasta los dos álbumes posteriores que ha lanzado, “Lobo Gris” (2017) y “Horizonte” (2019).

Actualmente promociona el sencillo “Amarillo” y está en busca de cumplir su sueño: meter un tema propio en su serie de televisión favorita y por ello envió la composición “Holding On To Life” a los productores del apocalipsis zombie, “The Walking Dead”, en espera de que la incluyan en el soundtrack de la ficción del canal AMC.

“Es un tema que habla de aferrarse a la vida y ser mejores. Y espero sacar otros cinco sencillos para lanzar mi tercer disco en abril de 2020, con cuatro canciones en inglés y las otras siete en español.

“Mi música no es de odio, rencor o despecho, es empoderamiento pero no de mujer sino de ser humano”, advirtió.

ALLÁ EN EL RANCHO GRANDE
Aunque nació en Córdoba, Veracruz, el rancho de su abuelo en Orizaba y otro que tenía en California, la acercaron más a los sonidos campiranos de Estados Unidos que a los propios del Golfo de México, además del gusto musical por el country heredado de su padre y su posterior formación académica en la Universidad Musicians Institute, en Los Ángeles, California.

A finales de septiembre, con su guitarra acústica al hombro, Tyna cruzará el Atlántico para radicar unos meses en Madrid, España, donde actuará el próximo 14 de octubre en la sala Búho Real y en donde preparará su tercer disco para regresar a la CDMX en abril de 2020.

“Cada canción tendrá su propio mundo e incluso hasta hay una con toques de bossa nova... En cada canción, como pasa en el arte, pongo toda mi pasión y cariño, pues no se trata solamente de vender música, sino de compartir el corazón”, agregó.

Ella se puede jactar de ser una de las pocas mexicanas exponentes del sonido de Nashville, donde incluso grabó su primer álbum y, sobre todo, de haber sido elegida para trabajar con el legendario productor Geoff Emerick, quien fuera ingeniero de sonido en tres clásicas obras nada menos que de The Beatles: “Revolver” (1966), “Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band” (1967) y “Abbey Road” (1969).

En aquella sesión con Tyna se grabaron dos canciones en inglés y español, siendo lo último que hizo Emerick antes de fallecer, de un ataque al corazón a los 72 años, el 2 de octubre de 2018.

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