Philadelphia 76ers escribió una de las páginas más memorables de su historia al vencer 100-109 a Boston Celtics en el séptimo partido de la serie y avanzar a las semifinales de la Conferencia Este.
La victoria tuvo un ingrediente especial: Philadelphia remontó un déficit de 3-1 y rompió una racha negativa que arrastraba desde 1982 sin eliminar a Boston en playoffs.
“Estoy cansado de perder contra los Celtics”, declaró antes del partido Joel Embiid, quien terminó cumpliendo su palabra.
Embiid regresó y cambió la serie
El regreso anticipado de Joel Embiid tras una apendicectomía cambió completamente el rumbo de la eliminatoria.
El pívot firmó una actuación monumental con:
- 34 puntos
- 12 rebotes
A su lado apareció Tyrese Maxey, quien sumó:
- 30 puntos
- 11 rebotes
Maxey fue clave en el cierre, cuando Boston amenazó con completar la remontada.
“Nos dijimos que no podíamos permitir que esto siguiera pasando una y otra vez. En algún momento había que ponerle fin. Y lo hicimos”, declaró Maxey tras el encuentro.
Boston peleó, pero se quedó sin gasolina
Boston Celtics afrontó el duelo sin Jayson Tatum, ausente por molestias en la rodilla.
Philadelphia dominó desde el arranque y llegó a tener ventaja de 15 puntos en el primer cuarto.
Los Celtics reaccionaron con intensidad defensiva y lograron acercarse peligrosamente en el último periodo.
Con un parcial de 16-4 redujeron la diferencia a un punto, pero fallaron oportunidades clave para ponerse arriba en el marcador.
Ahí apareció nuevamente Maxey para cerrar el partido con canastas decisivas y sangre fría desde la línea de tiros libres.
Una remontada para la historia de la NBA
Boston tenía marca perfecta:
32 series ganadas cuando se ponía arriba 3-1.
Philadelphia también arrastraba su propia maldición:
18 derrotas previas cuando estaba abajo 3-1.
Ahora los 76ers ingresaron al exclusivo grupo de solo 14 equipos en la historia de la NBA capaces de remontar una serie tras estar 3-1 abajo.
Su próximo reto será ante New York Knicks en semifinales del Este, serie que arrancará en el Madison Square Garden.
