Club América Femenil terminó con los fantasmas de las finales perdidas y volvió a tocar la gloria. Ante más de 26 mil aficionados en el Estadio Ciudad de los Deportes, las Águilas derrotaron a C.F. Monterrey Femenil y se proclamaron campeonas del Clausura 2026 con un marcador global de 3-1.
El conjunto azulcrema firmó una noche redonda en casa y conquistó el tercer título de su historia en la Liga MX Femenil.
América salió con el cuchillo entre los dientes
Impulsadas por una afición completamente entregada, las Águilas arrancaron el partido con intensidad total al ataque.
Muy temprano, Montse Saldívar parecía abrir el marcador, pero su anotación fue anulada tras una falta previa en la jugada.
Pese al golpe anímico, el equipo capitalino mantuvo la presión y siguió generando peligro constante sobre la defensa regiomontana.
Irene Guerrero encendió la remontada
La insistencia americanista tuvo recompensa justo antes del descanso.
Tras una gran jugada colectiva entre Kiana Palacios y Scarlett Camberos, Irene Guerrero aprovechó un rechace de la arquera regiomontana para marcar el gol que igualó la serie en el último minuto de la primera mitad.
El estadio explotó y América tomó impulso rumbo al campeonato.
Geyse Ferreira cambió la historia
En la segunda mitad apareció el gol que inclinó definitivamente la final.
Geyse Ferreira aprovechó un error en la salida y un mal rechace de la guardameta de Rayadas para mandar el balón al fondo de la red y poner al frente a las azulcremas.
Ese tanto desató la locura en las tribunas y dejó a Monterrey contra las cuerdas.
Scarlett Camberos sentenció desde los once pasos
La sentencia llegó al minuto 76.
Una falta imprudente dentro del área de C.F. Monterrey Femenil fue señalada como penal y Scarlett Camberos no perdonó desde los once pasos.
La atacante definió con autoridad para sellar el 3-1 global y confirmar la coronación americanista.
Se terminó la maldición
Después de varias finales dolorosas, Club América Femenil finalmente rompió la mala racha y volvió al trono del futbol mexicano.
Las Águilas volaron alto en casa y demostraron que esta vez sí estaban listas para escribir una noche dorada. En el Ciudad de los Deportes no hubo dudas: América volvió a rugir como campeón.