Boca Juniors se quedó con el Superclásico argentino tras vencer 1-0 a River Plate en el Estadio Monumental, en un partido de alta tensión que se definió por detalles.
El único gol del encuentro llegó en el tiempo agregado del primer tiempo, cuando una mano de Lautaro Rivero dentro del área fue sancionada como penal tras un tiro de esquina. Leandro Paredes tomó el balón y no falló desde los once pasos para firmar el tanto decisivo.
River dominó, pero no encontró el gol
El conjunto local fue el protagonista durante gran parte del encuentro, imponiendo condiciones con la posesión y el ritmo del juego. Sin embargo, careció de contundencia en el último tercio.
Boca, por su parte, mostró orden defensivo y encontró seguridad en el arco con Leandro Brey, quien fue titular de último momento tras la lesión de Agustín Marchesín y respondió con solvencia en las llegadas de peligro.
En el complemento, el equipo Xeneize apostó por el contragolpe y generó opciones para ampliar la ventaja, aunque sin éxito.
Final caliente y decisión del VAR
El cierre del partido estuvo cargado de polémica. En los minutos finales, River Plate reclamó una pena máxima que pudo cambiar el destino del encuentro.
Tras la revisión del VAR, el cuerpo arbitral decidió no sancionar la jugada, lo que provocó la frustración del equipo local y permitió a Boca sostener la ventaja hasta el silbatazo final.
