Redacción.- Carlos Alcaraz vuelve a escena. Este martes, en torno a las 19:30 CET, el número 1 del mundo debutará en el ATP 500 de Doha 2026 frente al francés Arthur Rinderknech con un objetivo claro: prolongar la racha ganadora que inició en Melbourne.
El murciano, de 22 años, llega tras conquistar el Abierto de Australia, su séptimo Grand Slam y el primero en Melbourne, donde remontó a Novak Djokovic en la final por 2-6, 6-2, 6-3 y 7-5. Ahora quiere repetir la fórmula que ya aplicó en el pasado: ganar el siguiente torneo tras levantar un major.
Dominio en el cara a cara
Será el quinto enfrentamiento entre Alcaraz y Rinderknech. El balance es contundente: 4-0 para el español, que parte como primer cabeza de serie en tierras cataríes.
Dos de esos duelos se dieron en 2025, en los octavos del US Open (7-6 (3), 6-3 y 6-4) y en los cuartos de Queen’s (7-5 y 6-4), torneos que terminó conquistando. Los otros dos choques fueron en 2023, también en Queen’s (4-6, 7-5 y 7-6 (3)) y en 2021 en el US Open (7-6 (6), 4-6, 6-1 y 6-4).
Continuidad tras el Grand Slam
Alcaraz persigue lo que logró tras Roland Garros y el US Open en temporadas anteriores, cuando mantuvo la inercia ganadora en Queen’s y en el ATP 500 de Tokio.
En su segunda participación en Doha —en 2025 cayó en cuartos ante Jiri Lehecka por 3-6, 6-3 y 4-6— el pupilo de Samuel López aspira a sumar el título número 26 de su carrera y el segundo de 2026.
La historia reciente respalda su ambición. Tras cada uno de sus siete Grand Slams, Alcaraz ha sabido volver a la pista con autoridad. Ahora, en Doha, quiere que el trofeo de Melbourne no sea punto final, sino punto de partida.