Roma.- La tenista estadounidense Coco Gauff, tercera sembrada del torneo, aseguró su lugar en los cuartos de final del WTA 1000 de Roma tras una exhibición de resiliencia pura. En un duelo que puso a prueba sus nervios, Gauff logró revertir un escenario adverso frente a su compatriota Iva Jovic, demostrando por qué es una de las grandes figuras del circuito actual.
Una batalla maratónica en la tierra batida
El encuentro no fue sencillo para Gauff, quien el año pasado ya alcanzó la final en este mismo escenario. La actual número 4 del mundo tuvo que recurrir a toda su veteranía para sobrevivir a un enfrentamiento maratónico de dos horas y cuarenta y cinco minutos.
Tras un inicio complicado en el que se mostró "desconectada" y perdió la primera manga, Gauff estuvo contra las cuerdas en el segundo set. Sin embargo, logró salvar una bola de partido que habría sentenciado su eliminación, forzando un tercer set donde finalmente impuso su jerarquía. El marcador final del derbi estadounidense fue de 5-7, 7-5 y 6-2.
"Pasó de todo": Gauff sobre los desafíos externos
Más allá del nivel técnico de Jovic, quien venía de vencer a la top 10 Jasmine Paolini, Gauff tuvo que luchar contra factores ambientales que interrumpieron el ritmo del juego. Al finalizar el encuentro, la tenista destacó las dificultades de mantener la concentración ante el ruido constante y el tráfico aéreo sobre el foro itálico.
Pasó de todo", declaró Gauff, quien se mostró "muy orgullosa" de su capacidad para sobreponerse a la frustración y a los estímulos externos durante la batalla.
El camino hacia su cuarto título WTA 1000
Con esta victoria, Gauff frena el ascenso de una Jovic que estuvo a punto de alcanzar sus primeros cuartos de final en esta categoría. Por su parte, la jugadora de Florida sigue en la búsqueda de añadir un nuevo trofeo a su vitrina de WTA 1000, tras sus éxitos previos en Cincinnati (2023), Pekín (2024) y Dubái (2026).
En la siguiente ronda, Gauff se medirá ante la ganadora del enfrentamiento entre la belga Elise Mertens y la joven rusa Mirra Andreeva.