La eliminación de Cruz Azul en los cuartos de final de la Copa de Campeones de la Concacaf ante LAFC dejó un impacto profundo en la institución, generando cuestionamientos sobre el proyecto encabezado por Iván Alonso y Nicolás Larcamón.
El resultado encendió el descontento de la afición, aunque la directiva optó por mantener la continuidad del proceso en medio de un escenario deportivo complicado.
Continuidad condicionada para Larcamón
A pesar de acumular siete partidos sin victoria entre Liga y Concacaf, Nicolás Larcamón seguirá al frente del equipo al menos hasta el cierre del Clausura 2026.
La dirigencia ha decidido otorgarle la oportunidad de dirigir la Liguilla, donde deberá demostrar su capacidad para aspirar al título.
“Cruz Azul siempre está obligado por historia, por dimensión, por afición... tenemos que estar en la máxima cita y ganarla”.
El peso del contrato en la decisión
Uno de los factores clave para mantener al entrenador es su contrato vigente hasta 2029. La rescisión implicaría un costo cercano a los 3 millones de dólares, cifra que la directiva considera un obstáculo importante.
Este contexto financiero limita la posibilidad de un cambio inmediato en el banquillo.
Opciones en el radar
Aunque Antonio “Turco” Mohamed es el nombre que más seduce a la afición, su posible llegada se complica por su intención de tomar un descanso tras su etapa con Toluca.
Ante ello, surgen alternativas como Robert Dante Siboldi, además de perfiles sudamericanos como Guillermo Almada y Diego Alonso.
Una propuesta para mejorar el rendimiento
El desgaste logístico también ha sido señalado como un factor que influye en el rendimiento del equipo. Humberto Valdés propuso una medida para optimizar la preparación del plantel.
“Su Directiva y CT deben de ser inteligentes, llevarse el plantel a vivir a Puebla urgente… como sugerencia”.
La propuesta busca reducir el impacto de los constantes traslados a Puebla, donde Cruz Azul ha jugado como local.
Esperanza en el regreso de Ibáñez
En medio del panorama incierto, el posible regreso de Nicolás Ibáñez representa una noticia positiva para el equipo.
El delantero podría estar disponible para el inicio de la Liguilla, programado para el 2 y 3 de mayo, en un contexto donde las lesiones han afectado el ataque celeste durante la temporada.
Cruz Azul afronta el cierre del torneo con presión, dudas y la necesidad de responder en la fase final para sostener su proyecto deportivo.