Cruzeiro se impuso 1-0 a Boca Juniors en la tercera jornada del Grupo D de la Copa Libertadores.
El único gol del partido fue obra del colombiano Néiser Villarreal, quien aprovechó su ingreso para inclinar la balanza en un duelo marcado por la intensidad y las faltas.
Expulsión que cambió el rumbo
El encuentro se mantuvo cerrado durante la primera mitad, con pocas oportunidades claras y un fuerte planteamiento defensivo del conjunto argentino.
La expulsión del delantero Adam Bareiro, cerca del descanso, condicionó el partido. El jugador incluso se resistió a abandonar el campo, generando tensión en el cierre del primer tiempo.
Con un hombre menos, Boca retrasó líneas y apostó por resistir el empate.
Villarreal rompe el equilibrio
En el complemento, Cruzeiro encontró espacios y mayor claridad ofensiva.
El ingreso de Villarreal resultó determinante. A los pocos minutos de pisar la cancha, el atacante colombiano marcó el 1-0, definiendo el partido.
El conjunto brasileño mantuvo la presión y estuvo cerca de ampliar la ventaja, pero el arquero Leandro Brey evitó un marcador más amplio.
Boca sin reacción y cierre caliente
El equipo argentino intentó reaccionar con los ingresos de Exequiel Zeballos y Nicolás Figal, pero no logró generar peligro real.
El tramo final estuvo marcado por discusiones, tarjetas y un ambiente tenso que culminó con una pelea entre jugadores tras el silbatazo final.
Grupo D al rojo vivo
Con este resultado, Cruzeiro iguala a Boca con 6 puntos, pero toma el liderato por mejor diferencia de goles.
El invicto del conjunto argentino bajo la dirección de Claudio Úbeda, que se extendía por 14 partidos, llegó a su fin.
La jornada se completará con el duelo entre Barcelona y Universidad Católica, que definirá el panorama del grupo.