El Estadio Azteca encara uno de los desafíos más complejos de su historia a poco más de un año del Mundial 2026.
Para cumplir con las exigencias de FIFA, el inmueble deberá desembolsar cerca de mil millones de pesos, equivalentes a aproximadamente 62.4 millones de dólares.
No se trata de una multa, sino de una compensación derivada de un modelo de propiedad que nació hace más de seis décadas y que hoy choca con las reglas modernas del futbol global.
El origen del conflicto: palcos vendidos desde los años 60
Cuando el estadio fue construido en la década de 1960, se implementó un esquema poco común para financiar la obra: la venta de palcos y plateas a particulares.
Estos contratos otorgaron derechos de acceso a eventos por periodos de hasta 99 años.
Ese modelo hoy representa un obstáculo para la FIFA, que exige control absoluto sobre:
- Boletaje
- Hospitalidad
- Zonas VIP
- Operación comercial durante el torneo
Un conflicto heredado que hoy explota justo antes del evento más grande del planeta.
Los palcohabientes ganaron la batalla legal
Tras un litigio que duró aproximadamente año y medio, los propietarios de palcos obtuvieron una resolución favorable.
Respaldados por asociaciones civiles y por la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), lograron que se respetaran los contratos originales.
Esto les permitirá ingresar sin costo adicional a los cinco partidos que albergará el estadio, incluido el partido inaugural de FIFA World Cup 2026 donde jugaría Selección Mexicana.
"El acceso no puede considerarse un regalo, pues los derechos ya fueron cubiertos desde hace décadas".
Grupo Ollamani asumirá el costo
Grupo Ollamani, empresa que administra activos como el Club América y el propio estadio, absorberá el pago para destrabar el conflicto.
Claves del acuerdo:
- Pago estimado: mil millones de pesos
- Fecha límite: 20 de mayo de 2026
- Espacios involucrados: aproximadamente 15 mil lugares
Aunque los dueños conservarán su acceso, deberán cumplir reglas específicas sobre estacionamiento, alimentos y bebidas durante el torneo.
Un caso único en la historia de los Mundiales
Ninguna sede en Estados Unidos ni Canadá enfrenta una situación similar.
El caso del Azteca refleja cómo decisiones tomadas hace más de medio siglo siguen impactando la organización del Mundial más grande de la historia.