Jannik Sinner regresó al Foro Itálico con autoridad y venció este sábado por 6-3 y 6-4 al austríaco Sebastian Ofner en la segunda ronda del Masters 1.000 de Roma.
El número uno del mundo cumplió ante su público y avanzó a dieciseisavos de final en el torneo que representa una obsesión deportiva para Italia: conquistar en casa el único Masters 1.000 que aún falta en su colección.
Roma se rinde ante su nueva estrella
La expectativa era máxima en la capital italiana.
Tras la ausencia de Carlos Alcaraz y la sorpresiva eliminación de Novak Djokovic, el camino parece más abierto para Sinner, quien llegó como gran favorito y no decepcionó en su estreno.
Con un Foro Itálico abarrotado y acompañado por sus padres en las gradas, el italiano dominó el partido de principio a fin y cerró el triunfo en una hora y 41 minutos.
Ofner peleó, pero no alcanzó
Sebastian Ofner intentó resistir con saques potentes y agresividad en la red.
El número 82 del ranking aprovechó algunos momentos de baja intensidad de Sinner para mantenerse con vida, incluso en un partido que sufrió dos pausas por atención médica a aficionados en las tribunas.
Sin embargo, el austríaco nunca pudo romper el control del italiano.
Sinner persigue otra marca histórica
Además del título, Sinner persigue otro objetivo importante.
Con esta victoria igualó las 29 victorias consecutivas en torneos Masters 1.000 que logró Roger Federer y ahora apunta al récord de 31 triunfos seguidos que pertenece a Novak Djokovic.
" En un año muchas cosas pueden cambiar ", declaró Sinner tras el encuentro, dejando claro que su ambición sigue intacta.
Italia quiere romper una sequía histórica
Han pasado 50 años desde que un italiano ganó en Roma.
El último fue Adriano Panatta en 1976, una sequía que hoy parece más vulnerable que nunca.
Sinner llega inspirado tras conquistar cinco Masters 1.000 consecutivos entre París 2025, Indian Wells, Miami, Montecarlo y Madrid 2026.
Su próximo rival saldrá del duelo entre Alexei Popyrin y Jakub Mensik.