Julio César Chávez y Jorge Arce protagonizaron una pelea de exhibición que encendió al público en el Gimnasio Miguel Hidalgo, dentro de la Feria de Puebla.
Miles de aficionados presenciaron una noche cargada de nostalgia, golpes y emoción, en la que ambos ex campeones demostraron que el instinto sobre el ring sigue intacto.
Tres rounds llenos de intensidad
Aunque el combate fue pactado a tres episodios y sin carácter oficial, la intensidad sorprendió a los asistentes.
Jorge Arce salió agresivo desde el primer round, presionando con combinaciones rápidas y buscando imponer ritmo.
Para el segundo episodio, Julio César Chávez ajustó su estrategia y logró arrinconar al “Travieso” contra las cuerdas, provocando la euforia del público.
El tercer asalto fue un auténtico intercambio de golpes que mantuvo a los aficionados de pie. La intensidad fue tal que ambos siguieron lanzando golpes incluso después de sonar la campana final.
No hubo ganador oficial
Debido al carácter benéfico del evento, no se declaró un vencedor.
El gobernador de Puebla, Alejandro Armenta Mier, subió al cuadrilátero para reconocer a ambos pugilistas por su entrega y declarar a los dos como ganadores simbólicos de la noche.
Una pelea con causa
Más allá del espectáculo, el objetivo principal fue recaudar fondos para construir un centro de atención contra las adicciones en Puebla.
El proyecto es impulsado por Chávez, quien ha convertido su historia personal en un mensaje de apoyo para quienes enfrentan problemas de dependencia.
El ex campeón ha reiterado que volver al ring tiene sentido cuando puede ayudar a salvar vidas.
Una rivalidad que sigue viva
El combate en Puebla se sumó a otros capítulos recientes entre ambas leyendas.
En 2019 iniciaron sus peleas de exhibición en Tijuana y en 2020 volvieron a enfrentarse en dos ocasiones más.
Hoy, retirados del boxeo profesional, ambos siguen conectando con la afición mexicana.
Porque algunas rivalidades envejecen… y otras simplemente se convierten en leyenda.
