Redacción.- La Selección de República Checa selló su regreso a la Copa Mundial de la FIFA 2026 después de 20 años al imponerse en penaltis a la Selección de Dinamarca en un duelo cargado de tensión, desgaste y dramatismo.
El conjunto checo volvió a resolver desde los once pasos, confirmando su fortaleza mental en esta fase decisiva.
Un inicio explosivo y resistencia total
El partido arrancó con un golpe inmediato. Apenas al minuto 3, Pavel Šulc aprovechó un error defensivo para abrir el marcador con un potente disparo desde fuera del área.
Sin embargo, Dinamarca reaccionó de inmediato y generó múltiples ocasiones, con Rasmus Højlund como principal amenaza ofensiva.
El arquero Matěj Kovář fue clave para sostener la ventaja durante el primer tiempo.
Dinamarca responde, pero no logra cerrar el partido
En la segunda mitad, Dinamarca mantuvo la posesión, pero sin claridad en el último tercio.
El empate llegó a balón parado, cuando Joachim Andersen conectó de cabeza tras un servicio preciso.
El partido se volvió trabado, con República Checa apostando al orden defensivo y al desgaste del rival, mientras los daneses buscaban sin contundencia el gol de la clasificación.
Prórroga de dramatismo y goles
En el tiempo extra, el duelo se mantuvo equilibrado y cargado de tensión.
Tomáš Krejčí aprovechó un rebote en el área para devolver la ventaja a los checos, pero Dinamarca reaccionó nuevamente con un gol de Kasper Høgh, también de cabeza.
Con el marcador igualado, todo se definió desde el punto penal.
Los penaltis: territorio checo
En la tanda definitiva, República Checa volvió a mostrar sangre fría.
Kovář detuvo un disparo clave, mientras que Dinamarca falló otros intentos, incluido uno al larguero y otro desviado.
Frase clave destacada:
“La eficacia desde los once pasos volvió a ser el arma decisiva de República Checa”.
Regreso histórico y golpe para Dinamarca
La victoria marca el regreso de República Checa a un Mundial tras dos décadas de ausencia.
Para Dinamarca, la eliminación representa un duro revés, especialmente tras haber tenido el boleto en sus manos durante la fase previa.
