Pasaron rápido los seis meses. Desde aquel día que se logró comprar los boletos para ‘Ecos’, estábamos listos para un reencuentro mágico… ver a los tres de nuevo en un escenario. ¿Cómo lo iban a lograr? En ese momento lo desconocíamos, pues traer a Gustavo Cerati del más allá, no sólo era cuestión de magia, sino también de tecnología de vanguardia y de un acto de autoconsciencia colectiva en donde el cantautor argentino será inmortal por la eternidad con su música que se mantiene deleitando a las nuevas generaciones.
Durante esa espera, comenzaron a filtrarse imágenes de las primeras presentaciones de la nueva gira de Soda Stereo, (en Buenos Aires, Argentina y en Santiago, Chile), y, en efecto, el maestro sale como en sus buenos tiempos a través de un holograma y lo acompañan Zeta Bosio y Charly Alberti tocando en vivo ante las multitudes.
Llegó el día para la Ciudad de México. El Palacio de los Deportes fue el punto de encuentro para miles de almas ávidas de ver a la legendaria banda. Llegamos con tiempo. Una hora antes del inicio del concierto que estaba programado para las 20:00 horas. No podía faltar la clásica vuelta previa por la merch en busca de una lima para la ocasión.
A las 19:30 ingresamos al “Domo de Cobre” y de forma inmediata la primera chela de 210 pesitos. Tragos cortos “para que aguante hasta que salgan”. La hora pactada se dio, pero Soda no aparecía. “Es normal, nunca inician a la hora”, se escuchaba decir a una de las asistentes a su acompañante, sin saber lo que iba a suceder no era nada común.
Me iré con esas olas
20:45 horas. El público que estaba en pista (Zona A) comenzó a invocar al trío argentino con un sonoro “¡Olé, olé, olé, olé, Soda, Soda!”. Aún se respiraba un poco de calma. Quince minutos después (21:05 horas), ese mismo grupo de gente armó la ola que recorrió al menos ocho veces todo el inmueble… Había que buscar una forma de mitigar la ya naciente desesperación y ansiedad.
De pronto se encendió un cintillo arriba de la Zona D que pedía a los presentes paciencia porque el concierto iniciaría “en breve”, momentos después se encendieron unas luces neón en el escenario y se escucharon los gritos de júbilo. “Ya vienen”, “no te vayas que ya va a empezar”, se escuchaba entre la audiencia, pero no sucedió.
Estoy desesperado, soy tan vulnerable a su amor
21:37 horas. El llamado enjundioso del “olé, olé, olé”, se transformó en un reclamo poderoso: “¡uleros, uleros, uleros!”, acompañado de una rechifla y mentadas de madre. La desesperación se había impuesto a la calma. Algunas personas comenzaron a abandonar el recinto.
Fue cuando el personal de seguridad comenzó a correr la versión fatal: “existe un 90% de que el concierto sea cancelado, pero aún no lo podemos hacer oficial”.
-¿Y cómo piensan contener a esta gente?-, se les cuestionó.
“No tenemos idea”, fue la respuesta.
Mientras tanto la venta de alcohol y cerveza se mantenía, sin importar que esto pudiera ser contraproducente en el caso de que se confirmara la cancelación del show. La casa no pierde.
Llenando vacíos
22:07 horas. La frustración generó conatos de violencia. Una riña se presentó en el inmueble. Cuando los elementos de seguridad sacaban a los rijosos… ¡Sorpresa! 22:18 horas. El tema ‘Ecos’ cimbró al ‘Domo de Cobre’. Corredero de gente que se encontraba en los pasillos, volvió a sus lugares... El hartazgo desapareció, así como el cansancio… se convirtió en un frenesí sonoro e inexplicable.
🫠… por cierto… en la espera de 2 horas y cuarto para que iniciara el concierto de Soda Stereo, hubo una pelea en el Palacio de los Deportes 😒 La policía tuvo que intervenir para llevarse a uno de los peleoneros… es que los ánimos ya estaban muy encendidos 🔥 pic.twitter.com/ANzAforIJK
— Lalo González (@LaloGonzalezM) April 15, 2026
Nostalgia, lágrimas, saltos y gritos al paso de temas como ‘Juegos de seducción’, ‘Nada personal’, ‘Sobredosis de TV’, como si la espera hubiera valido la pena. Cerati se posesionó del holograma y conectó, como lo hacía en vida, con sus fans quienes por instantes se olvidaron de quien estaba frente a ellos no era de carne y hueso.
Lee mis labios, karaoke
El show tuvo sus momentos de karaoke masivo con los temas de ‘Cuando pase el temblor’ y ‘Zoom’. El primero acompañado con imágenes en tercera dimensión. Contrario a lo podría esperarse, el público las entonó a todo pulmón.
Me verás volver
Segunda dosis de flechas al miocardio. La añoranza, recuerdos y vivencias de muchos de la Generación X, que estuvimos presentes, afloraron con ‘De música ligera’, la rola estuvo “ilustrada” con imágenes de momentos generacionales de la banda, desde sus inicios hasta sus últimos conciertos con Cerati vivo. Mientras las imágenes de Gustavo se proyectaban en la pantalla central del escenario, Charly y Zeta tocaban en vivo en dos espacios habilitados en medio de la gente que estaba en pista, fue el acto final… “Lo logramos”, mencionó Alberti, quien junto a Bosio ofreció una disculpa al público por la tardanza y reafirmaron el amor que sienten por México. Los músicos se despedían, mientras que el telón cerraba con música de fondo de ‘Zona de promesas’.
‘La espera me agotó…’, dice Cerati en su tema ‘Crimen’, pero a pesar de las dos horas con 18 minutos de tardanza, el experimento masivo valió la pena.