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El enigma de los 12 científicos: ¿Conspiración o riesgo para la seguridad nacional en EE. UU.?

Misterio en EE. UU.: 12 científicos muertos o desaparecidos y un patrón inquietante
Misterio en EE. UU.: 12 científicos muertos o desaparecidos y un patrón inquietante

Desde 2022, una serie de muertes y desapariciones de científicos vinculados a programas nucleares, espaciales y proyectos clasificados ha encendido alertas en Estados Unidos.

Lo que comenzó como discusiones en foros de internet ha escalado hasta convertirse en una investigación formal del FBI y del Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes, que analiza si estos hechos representan una amenaza para la seguridad nacional.

Un patrón bajo sospecha: 12 casos que inquietan

Las autoridades han puesto la lupa sobre una docena de profesionales con acceso a información sensible. Entre los casos más relevantes destacan:

  • Carl Grillmair: Astrofísico de Caltech y el JPL, reconocido por su trabajo en exoplanetas, fue asesinado a tiros en febrero de 2026 frente a su domicilio.
  • Monica Reza: Científica de materiales del JPL de la NASA, desapareció en junio de 2025 tras una excursión en el Bosque Nacional Ángeles.
  • William McCasland: General retirado de la Fuerza Aérea, vinculado a la base Wright-Patterson, desapareció en febrero de 2026 en Nuevo México.
  • Melissa Casias y Anthony Chavez: Ambos relacionados con el Laboratorio Nacional de Los Álamos, permanecen desaparecidos desde 2025.

La coincidencia en sus perfiles —acceso a información estratégica— ha alimentado la percepción de un patrón que aún no se confirma oficialmente.

¿Amenaza real o coincidencia estadística?

El debate se ha trasladado al ámbito político. Legisladores como James Comer advierten que estos científicos se encontraban en la “primera línea” del conocimiento que otras naciones podrían intentar obtener.

Sin embargo, expertos escépticos como Mick West señalan que, dentro de una comunidad de aproximadamente 700,000 personas con autorizaciones de seguridad, es estadísticamente esperable cierto número de fallecimientos y desapariciones en un periodo de 22 meses.

En medio de esta tensión entre datos y sospechas, una frase atribuida a uno de los investigadores antes de desaparecer ha intensificado la inquietud:

“Si me pasa algo, sepan que no me suicidé”.

Familias atrapadas entre el duelo y la especulación

Mientras el caso crece en redes y medios, los familiares de las víctimas enfrentan otra batalla: la desinformación.

Louise Grillmair, viuda del astrofísico, ha insistido en que el asesinato de su esposo fue un acto local y no parte de una trama mayor.

Por su parte, Susan McCasland ha rechazado versiones que vinculan la desaparición de su esposo con secretos sobre fenómenos extraterrestres, calificándolas como infundadas.

Investigaciones abiertas y preguntas sin respuesta

El Comité de Supervisión ha solicitado información al FBI, el Pentágono y el Departamento de Energía. Sin embargo, la falta de datos públicos claros mantiene el caso en una zona gris.

Algunos elementos, como desapariciones sin rastros evidentes o casos en los que las víctimas dejaron pertenencias personales antes de desaparecer, continúan alimentando la incertidumbre.

Un misterio que sigue abierto

A día de hoy, no existe una conclusión definitiva.

Para algunos, se trata de una suma de coincidencias dentro de un universo laboral amplio. Para otros, es un indicio de algo más complejo que aún no ha sido revelado.

Entre datos, silencios y teorías, el caso de los 12 científicos permanece como una incógnita que sigue creciendo… en los pasillos del poder y en la conversación pública.

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Gibran C.G.