Alexis 'Ojitos de Huevo' llega al escenario del Teatro Silvia Pinal este 15 de mayo con un espectáculo que rompe con lo convencional. En entrevista con DIARIO DE MÉXICO, comparte su visión de la comedia, su evolución personal y las experiencias que han marcado su camino dentro y fuera del escenario
¿Qué tal, Alexis? Un gusto platicar contigo
Alexis 'Ojitos de Huevo': ¿Cómo estás, Brandon? Qué bueno que eres Brandon y no Bruno Díaz (risas)
Para empezar: Tu próximo show este 15 de mayo en el Teatro Silvia Pinal… ¿Qué lo hace diferente a lo que ya has presentado?
Ojitos de Huevo: Mira, la realidad es que mucha gente, por lo que ve en redes sociales o por la serie, cree que yo hago stand-up nada más. Pero no, nunca he sido un pinche purista del stand-up ni esas mamadas. Yo siempre he hecho comedia completa. Para mí, el stand-up es una herramienta más. Así como el sketch, el clown, la improvisación, la parodia… todo eso forma parte del show. El stand-up lo uso sobre todo cuando hablo de mi cotidianidad, de lo que vive una persona ciega, de los procesos que atraviesa. Pero el show no se queda ahí. Tengo música en vivo, soy guitarrista, hay mucha improvisación, juego mucho con la gente. Si es necesario me encuero, me pico la cola, lo que sea con tal de que la gente se ría. Tengo como un híbrido entre comedia gringa y comedia chilanga.

Hace poco veía tu participación en Ñam Ñam con Ricardo O’Farrill, y algo que me llamó mucho la atención fue cómo hablas de tu familia. Esto de que tus papás te narraban la lucha libre con tanto amor. También sé que dejaste Querétaro para venir a Ciudad de México a perseguir tu sueño ¿Cómo fue ese proceso? ¿Hubo algún momento donde pensaste en rendirte?
Ojitos de Huevo: Es que el amor siempre viene acompañado de la sobreprotección. Y eso en la vida adulta te afecta. Como persona con una condición, pues sí… en algún momento yo me les tenía que salir y venir a buscar el sueño. Y hasta hoy, todavía enfrento los estragos de no haber aprendido ciertas cosas de la vida cotidiana. ‘Ojitos de Huevo’ ha logrado muchas cosas en lo laboral y artístico, pero Alexis, en lo personal, nunca tuvo procesos que otros ciegos sí tienen, como la rehabilitación. Y eso es justo lo que ahora estoy empezando. Lo chistoso es que yo ya hice lo más difícil, pero lo más “fácil” (que muchos ciegos sí hacen) nunca lo hice. Fui rejego porque mi mamá me decía que yo no necesitaba eso, que mientras la tuviera a ella no me iba a faltar nada. Y escenas como las que salen en la serie, de mi papá quitándome el bastón y diciéndome “yo soy tu bastón”, son reales. A veces uno se desespera de eso, pero hoy lo entiendo como un acto de amor. Amo y honro a mis papás. Si no hubiera sido por mi papá, yo no habría conocido todos los estadios de México ni las arenas de lucha libre. Y ahora la comedia me permite cumplir esos sueños: el fútbol, la lucha libre, el Mundial… cosas que hacía con él. También el cine, que era algo que compartíamos mucho. Entonces poco a poco he ido haciendo las paces con todo eso. Y ahora la siguiente etapa es trabajar en mi independencia. Porque ya teniendo un hijo, tienes que hacerte cargo de muchas cosas.
Y hablando de lucha libre… ese momento bajo el ring con el Grande Americano ¿Cómo lo viviste?
Ojitos de Huevo: Está muy cabrón, güey. Imagínate: de niño jugar luchas con tus primos, ver la AAA, el CMLL, la WWE, la TNA, la japonesa… yo era de esos morros que el fin de semana se la pasaban viendo lucha. Y que The Undertaker me pidiera formar parte de una historia… no mames, es un honor. Además, conozco a gente dentro del medio como Pagano, que es de mis mejores amigos. Gracias a él me acerqué más a la lucha libre profesional. Y ahora ver la mezcla entre WWE y AAA, entre el entretenimiento gringo y la pasión mexicana… está muy chingón.
Cambiando un poco de tema y con tu participación en el Mundial con TUDN ¿Qué opinas del momento actual de la Selección?
Ojitos de Huevo: La neta… siento que ya no se vive igual. No sé si es la edad, pero cada vez hay menos entusiasmo. Antes te identificabas con jugadores, con figuras. Hoy muchos están más enfocados en otras cosas y la afición ya no se las compra igual. Estoy feliz porque voy al Mundial con TUDN, es un sueño familiar.
Sobre el show del 15 de mayo… hay una dinámica para elegir abridor con un premio fuerte
Ojitos de Huevo: Sí, los de Magic Dealers Club se rifaron con 20 mil pesos para el abridor. Está chingón porque hay que impulsar talento nuevo. Estamos en una época de oro para la comedia en Latinoamérica y en redes. Y más allá del dinero, lo importante es que la banda sienta lo que es estar en un escenario. Esa conexión, esas risas… eso es lo que vale. Allá los espero.