La nostalgia por el pop francés de los años 2000 reunió a cientos de fanáticos en el recinto La Maraka para recibir a Alizée, quien regresó al país tras más de una década de ausencia. Sin embargo, la corta duración del concierto convirtió la esperada noche en críticas y decepción para muchos de los asistentes.
Una experiencia íntima y costosa
La cantante programó dos fechas en la capital mexicana como parte de una mini gira conmemorativa por sus 25 años de trayectoria. El concepto apostaba por una experiencia íntima, muy alejada de los grandes estadios. El lugar registró un aforo aproximado de mil 700 personas por noche, con boletos que alcanzaron los 4 mil 500 pesos en las zonas VIP.
Los asistentes comenzaron a ingresar al recinto de la colonia Narvarte desde las 20:00 horas. El ambiente cobró fuerza gracias al show previo de Trendline Utopía. Esta agrupación, integrada por diez artistas entre músicos, vocalistas y bailarinas, interpretó clásicos del pop de los 2000 en español e inglés.
Retraso y euforia en el escenario
El escenario quedó listo para la estrella principal después de 11 minutos de ajustes técnicos. Aunque el concierto debía iniciar a las 21:30 horas, Alizée apareció en el escenario después de las 22:00 horas.
La intérprete francesa abrió el espectáculo con "Alizée L’Alizé", seguida de "Toc de Mac" y "Blonde". El público respondió con entusiasmo desde el principio, pero la energía estalló por completo hasta la cuarta canción. Temas como "Moi… Lolita", "Gourmandises" y "Les Collines (Never Leave You)" desataron la euforia de los asistentes, quienes corearon cada estrofa y replicaron las coreografías más famosas de la artista.
Uno de los momentos más celebrados de la noche ocurrió con "J’en ai marre", tema que puso a bailar a todo el recinto. Alizée también sorprendió al público al interpretar dos canciones en español, incluida la icónica pieza "La isla bonita".
Tres cambios de vestuario y un final abrupto
En el aspecto visual, el espectáculo también apostó por la nostalgia de la época. La cantante realizó tres cambios de vestuario durante la noche. Primero apareció con un vestido blanco con puntos negros y botas brillantes. Posteriormente utilizó un vestido negro y finalmente lució un atuendo estampado tipo camisa.
Sus bailarines tuvieron momentos individuales sobre el escenario para lucir su talento. Por su parte, varios fanáticos acudieron disfrazados de personajes como Sailor Moon y Campanita, lo que reforzó el ambiente dosmilero del evento.
Sin embargo, la gran sorpresa de la noche llegó al cierre. El concierto terminó de forma abrupta a las 22:55 horas, es decir, menos de una hora después de haber comenzado. Alizée interpretó únicamente 11 canciones en total. Esta cifra quedó muy por debajo de los cerca de 20 temas que los seguidores esperaban tras la promoción del evento.
El público pidió otra canción entre gritos y aplausos, pero la cantante ya no regresó al escenario. Mientras algunos asistentes compraban playeras, pósters y boletos coleccionables en el puesto de mercancía oficial, otros abandonaban el recinto con la frustración de que el esperado reencuentro duró muy poco.
