Billie Eilish sacude los Grammy: "Nadie es ilegal en tierra robada"
Por Alejandro Ávila Peña
La 68ª edición de los Premios Grammy, realizada en el Crypto.com Arena de Los Ángeles, estuvo marcada no solo por los reconocimientos musicales, sino también por una fuerte carga política. Billie Eilish se convirtió en una de las figuras centrales de la noche al ganar el premio a Canción del Año por Wildflower y utilizar el escenario para expresar una postura crítica frente a las políticas migratorias en Estados Unidos.
Billie Eilish lanza mensaje contra ICE
Desde su llegada a la alfombra roja, la cantante dejó clara su posición al portar un pin con la leyenda “ICE Out”, un mensaje dirigido contra el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). El gesto fue replicado por otras personalidades del medio artístico, entre ellas Justin y Hailey Bieber, Kehlani y la compositora Amy Allen, como parte de una acción coordinada por organizaciones defensoras de derechos civiles.
La manifestación respondió al creciente malestar social derivado de recientes redadas migratorias y de los hechos ocurridos en Mineápolis, donde dos personas perdieron la vida durante protestas relacionadas con este tema. En este contexto, la gala se convirtió en un espacio de visibilización para una causa que ha generado debate a nivel nacional.
Al recibir su galardón, Eilish ofreció un discurso en el que subrayó la importancia de no permanecer en silencio ante la injusticia. “Nadie es ilegal en una tierra que fue robada. Tenemos que seguir hablando, protestando y recordando que las personas importan”, expresó la artista, provocando una reacción inmediata tanto dentro del recinto como en redes sociales.
"Siento que solo necesitamos seguir luchando, alzando la voz y protestando, y nuestras voces realmente importan, y la gente importa. Eso es todo lo que voy a decir. Lo siento. Muchas gracias. Al carajo ICE" concluyó la artista, quien no es la primera vez que alza la voz en temas sociales pues, hace meses crítico a Elon Musk por no ayudar a causas sociales, tachándolo de un tonto.
La edición número 68 de los Grammy confirmó que el evento trasciende el ámbito del entretenimiento. En esta ocasión, el escenario más importante de la música sirvió como plataforma para expresar preocupaciones sociales y convertir una celebración artística en un llamado público por los derechos humanos.
