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Candidatura de Sergio Ramírez a la RAE: un reconocimiento a la lengua americana

Escena

El escritor nicaragüense Sergio Ramírez enfrenta este jueves una jornada decisiva: la Real Academia Española (RAE)

Redacción
El escritor nicaragüense naturalizado español Sergio Ramírez, habla durante una entrevista con EFE este martes, en Ciudad de Panamá (Panamá). EFE/ Bienvenido Velasco
El escritor nicaragüense naturalizado español Sergio Ramírez, habla durante una entrevista con EFE este martes, en Ciudad de Panamá (Panamá). EFE/ Bienvenido Velasco

El escritor nicaragüense Sergio Ramírez enfrenta este jueves una jornada decisiva: la Real Academia Española (RAE) votará su ingreso a la institución para ocupar el sillón "L", vacante tras la salida de Mario Vargas Llosa. En vísperas de la votación, el autor celebró su nominación no solo como un honor personal, sino como una reivindicación del español que se habla en América Latina.

Un reconocimiento a la identidad latinoamericana

En el marco del festival Centroamérica Cuenta, que se celebra en Panamá, Ramírez destacó la relevancia de su candidatura para el futuro del idioma. "Es un reconocimiento a la fuerza que el castellano de América Latina tiene hoy. Hace tiempo dejamos de ser una lengua bárbara", declaró el escritor a EFE.

Ramírez subrayó que el aporte de la variante americana al diccionario de la RAE es "inmenso" y que la labor actual debe centrarse en seguir enriqueciendo la lengua que une a millones de personas.

La controversia: entre el pasado y la academia

La nominación no ha estado exenta de críticas. La "Iniciativa Ciudadana Víctimas del Sandinismo" envió una carta a la RAE expresando su rechazo a la candidatura, argumentando que Ramírez, quien fue miembro de la Junta de Gobierno de Reconstrucción Nacional (1979-1985) y vicepresidente de Nicaragua (1985-1990), no debe honrar el espacio que dejó un crítico férreo de los totalitarismos como Mario Vargas Llosa.

Ante este señalamiento, el autor del Premio Cervantes 2017 se mostró sereno. Ramírez restó peso a la polémica, asegurando que su prioridad absoluta es la cultura y la lengua, y calificando los ataques como asuntos que "no trascienden la frontera de Nicaragua".

El exilio como nueva realidad

La vida actual de Ramírez está marcada por el destierro. Desde 2021 reside en Madrid, tras ser acusado por el gobierno de Daniel Ortega —su antiguo aliado— de "incitar al odio y la violencia". En febrero de 2023, la justicia nicaragüense lo declaró "traidor a la patria", despojándolo de su nacionalidad y derechos políticos.

"Ser desterrado de la propia patria y ser impedido de regresar obliga a crear una nueva perspectiva de vida", reconoció el intelectual. A pesar de la dureza del exilio, el escritor negó sentirse traicionado personalmente por Ortega, aunque fue enfático al señalar que el mandatario sí "traicionó un proyecto revolucionario" para convertirlo en una "segunda dictadura", tan cruel como la de Somoza.

Compromiso con la democracia

Frente a las críticas y su situación personal, Ramírez reafirmó la tradición de los intelectuales latinoamericanos de "alzar su voz en defensa de la libertad, de la democracia y en contra de la injusticia".

El escritor cerró su intervención con un mensaje de optimismo para su nación: "La democracia y la libertad volverán a ganar en Nicaragua", sentenció.

EFE

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