Ir al contenido principal

EDC 2026: Más de 100 mil personas desatan la locura en primera noche llena de beats y luces neón

Escena
Redacción
edc 2026 noche electrizante
edc 2026 noche electrizante

Por Alejandro Ávila Peña 

Desde hace más de diez años, el EDC se ha consolidado en la capital como un referente indiscutible de la música electrónica. Este fin de semana, del 20 al 22 de febrero, el cielo capitalino se tiñe de luces neón y la Curva 4 del Autódromo Hermanos Rodríguez se transforma en el epicentro del baile más grande del año. Techno, dubstep, house y una maquinaria monumental distribuida en ocho escenarios bastaron para encender el recinto que, en su primer día, reunió a más de 100 mil personas, entre público local y visitantes extranjeros que no quisieron perderse la cita electrónica por excelencia.

Eran cerca de las tres de la tarde cuando la marea humana comenzaba a avanzar. Desde las bicitaxis ya se respiraba el ambiente de fiesta y fraternidad; en sus bocinas vibraban beats que anticipaban lo que vendría horas después. Disfraces de bananas, cosplay de anime, botargas y atuendos excéntricos desfilaban rumbo a los accesos. A pesar del intenso sol de 29 grados, la emoción podía más que el cansancio. Algunos corrían; otros posaban frente a las icónicas letras del festival. “Vamos, que ya va a empezar”, se escuchaba entre la multitud.

Ocho mundos, una misma energía

Con ocho escenarios desplegados ,desde el urbano Wasteland hasta la selva neón de Bionic Jungle, las esferas aéreas del Neo Garden  y el monumental Kinetic Field, coronado por un imponente búho morado flanqueado por titánicos androides,el festival ofrecía universos distintos en un mismo territorio. En punto de las cuatro de la tarde, el beat comenzó a retumbar en todos los rincones. Aunque algunos espacios apenas recibían a sus primeros asistentes, eso no impidió que manos se alzaran y los primeros pasos ardieran sobre el asfalto.

edc

La afluencia creció sin que la experiencia se volviera asfixiante; por el contrario, el espíritu de celebración dominaba los pasillos. Estandartes con frases irreverentes, pequeños carnavales improvisados y payasos que arrancaban sonrisas acompañaban el atardecer que, teñido de naranja, cedía paso a los primeros láseres multicolor. Juegos mecánicos, activaciones y esculturas oníricas completaban el paisaje.

En Bionic Jungle, el techno y el house bañaron la pista con una euforia que creció conforme caía la noche. En Wasteland, el dubstep más crudo encontró su santuario entre estructuras metálicas grafiteadas y llamaradas que por momentos parecían encerrar al público en un anillo de fuego.

EDC

El latido principal

Kinetic Field fue el gran protagonista. Pirotecnia, confeti, humo y un despliegue visual envolvieron al público bajo la mirada del búho gigante que giraba la cabeza mientras los beats marcaban el pulso de los congregados.

La primera jornada del EDC 2026 cerró como empezó;  frenética, mágica y potente, marcando el tono de un fin de semana destinado al baile hipnótico. En lo musical, los Primeros Actos sentaron la base con tech house y house melódico.

edc

Mad Warriors elevó la intensidad con hardstyle; Saza Fischer apostó por techno de tintes oscuros; y Dwitches encendió con un  bass house atrevido . Más tarde, CRYSTALB2BSOMMER ofreció un viaje melódico, seguido por la elegancia progresiva de Massano y la emotividad trance de Above & Beyond. Los cuerpos de los asistentes respondían irresistiblemente a  la hipnótica música suspendida en el ambiente que, gracias a unos visuales oníricos, hacían que cada asistente se adentrara aún más en un universo sónico.  

Ventile, Jessica, Bag, Nils Hofman, Strebloom, Max Styler y Mita Gami aportaron matices que oscilaron entre el techno melódico y el house más bailable. El clímax llegó con Hardwell, quien desató el momento más explosivo con su característico big room, sellando una noche de cuerpos sudados y sonrisas interminables.

Un cielo que también bailó

Como broche final, el cielo se convirtió en escenario. Un puñado de drones se elevaron sobre el Autódromo para dibujar las letras “EDC” con precisión casi quirúrgica, seguidas por la figura de un sol naranja que brilló sobre la multitud como símbolo de una jornada que ardió de principio a fin.

Las figuras flotaban y se transformaban al ritmo de la música, arrancando una ovación colectiva y miles de miradas apuntando hacia arriba para sacar las mejores fotos. Fue la postal perfecta para cerrar un primer día que dejó claro que la magia no solo estaba en la tierra, sino también en el aire.

Sobre el autor

logo_ddmexico.png
Redacción