Conversamos con Brandon Salazar sobre sus inicios en la música, el camino que lo llevó a lanzar su proyecto Olas al Azar y cómo ha transformado distintas etapas de su vida en canciones que conectan con su audiencia. Entre procesos creativos, anécdotas y momentos clave, el artista comparte su evolución personal y artística.
Quisiera adentrarme en tus inicios, ¿Cómo fueron tus acercamientos a la música?
BS: Pues yo siento que, en mi casa, por un lado, mi mamá escuchaba mucha balada pop en inglés y en español, y mi papá escuchaba a Los Temerarios, Los Tigres del Norte, todo eso. Entonces como que era una mezcla bien interesante. Yo no me acerqué a un instrumento musical hasta que tenía como 11 o 12 años, cuando fuimos a visitar a un tío, bueno, una tía se casó con un tío gringo que es súper fan del rock clásico, y los fuimos a visitar. Él fue el que me adentró un poquito más a ese tipo de música que no se escuchaba tanto en mi casa. Después de esa visita yo llegué bien emocionado, de que quería aprender a tocar guitarra, y mis papás como que dijeron: “bueno, a ver”, y como me iba bien en la escuela, me apoyaron y empecé a tomar clases. Empecé con guitarra clásica, pero yo luego luego dije que no, que yo quería dar guitarrazos, algo más intenso.
¿Y tus primeras letras? ¿Empezaste con covers o cómo llegaste a escribir tus propias canciones?
BS: El trayecto fue un poquito diferente, porque este primer maestro de música también puso un estudio de grabación y producción chiquito dentro de un teatro, entonces empezamos a hacer mucha música instrumental para teatro. Antes de escribir letras, hacíamos orquestación, musicalizábamos escenas, y eso me ayudó mucho a entender cómo transmitir emociones sin palabras. Sí escribía desde hace tiempo, pero primero fue la música sin letra, transmitir cosas a través de momentos musicales, y luego fue como ir diciendo: “aquí le caben unas metáforas, aquí un poemita”, y así fue evolucionando.
¿Recuerdas la primera canción que escribiste completamente?
BS: Sí, se llamaba Beso de Tres. Fue en la pandemia, cuando me fui a vivir a Estados Unidos con esta misma tía. Extrañaba muchísimo a mis amigos, salir, la vida que tenía acá. Yo estaba acostumbrado a salir, a cotorrear, a ese desmadre, y de repente estaba allá trabajando en un restaurante, viviendo con la familia y sin salir mucho. Me sentía muy solitario, extrañaba a mis amigos, y de ahí salió esta idea de los besos de tres como algo que ya no iba a volver. Esa fue la primera canción que terminé completa y dije: “a ver, vamos a empezar a publicar rolitas”.
¿Ahí decides retomar la música de forma más personal?
BS: Sí, porque antes de la pandemia trabajaba en teatro como ingeniero de audio o músico en vivo, y a raíz de todo lo que pasó, de irme, regresar y extrañar cosas, dije que estaría bueno volver a la música, pero desde otro enfoque, más propio.
Lee: Nano Mz desata el 'Bendito Infierno Tour 2026' en México
Y también empezaste con redes sociales…
BS: Sí, empecé a trabajar llevando redes de negocios y también a compartir mis propias experiencias, mi vida, cosas que me pasaban. Ahí fue donde dije: “aquí hay concepto, aquí hay cosas de las que puedo hablar”, y fue cuando decidí retomar la música y empezar a sacar canciones desde ese lugar.
Primavera es uno de tus temas más reciente ¿Cómo te sientes con esta canción? Tiene una línea muy bonita: “flores en tu pecho crecerán”
BS: La verdad ha estado bien padre, estoy muy emocionado. Primavera nace hace tiempo, desde la pandemia, que fue un momento donde todo se sintió muy raro, como que la vida se hizo chiquita, fría, oscura. Yo me decía a mí mismo que todo iba a pasar, que, así como lo bueno pasa, lo malo también. Y también tiene que ver con temas de identidad, como la bisexualidad en hombres, que sigue siendo un tema tabú. Es un proceso de encontrar quién eres, de florecer con tu identidad, aunque haya dudas, juicios o confusión. Entonces para mí Primavera es eso, ese momento en el que eventualmente floreces, en el que todo mejora, aunque al inicio no lo parezca.
¿Qué representa esta idea de la primavera en tu vida?
BS: Es ese pequeño cambio que transforma todo. Mucha gente cree que la primavera pasa porque nos acercamos al sol, pero en realidad es un cambio de ángulo de la Tierra, algo pequeño que provoca grandes cambios. Y siento que así pasa en la vida, pequeños giros pueden cambiar todo, y eso es lo que intenta transmitir la canción: que eventualmente todo va a estar bien.
¿Hubo un momento que cambió tu rumbo?
BS: Sí, cuando empecé a tener audiencia en redes. Yo no lo hacía para ser famoso, pero subí un video y la gente empezó a conectar, a comentar, a decir que les ayudaba. Ahí fue cuando entendí que lo que hacía tenía impacto. Yo venía de estudiar contaduría, de una familia dedicada a eso, pero siempre trabajé en música y teatro. En pandemia me cuestioné todo, y cuando la gente empezó a responder a mi contenido, dije: “esto puede convertirse en algo más, en música, en arte”.
¿Cómo surge el nombre de Olas al Azar?
BS: Es un juego con mi nombre. Un amigo dijo que estaría chido y se quedó. Pero también conecta con esta idea de que todo está cambiando constantemente, como las olas del mar, que nunca se detienen. Esa imagen me gusta mucho, porque parece aleatoria, pero tiene un orden, y así siento la vida.
¿Cómo visualizas el proyecto a futuro?
BS: Me gustaría que la comunidad digital se vuelva física, que la gente se conozca en conciertos, que se genere una comunidad real, un espacio seguro donde la gente pueda conectar.
Para cerrar, ¿Qué significa para ti volver a florecer?
BS: Siento que no solo tocamos fondo una vez, sino varias, pero también podemos florecer muchas veces. Siempre puedes crecer más, como la primavera que regresa cada año, más grande, más llena. Es un ciclo constante: no importa qué tan frío sea el invierno, siempre vas a volver a florecer.
Desgraciado es el más reciente lanzamiento de Olas al Azar, mismo que ya se encuentra disponibles para su escuchar en plataformas de streaming.