La cantante Imelda Tuñón respondió a la demanda por daño moral que interpuso su excuñado, José Manuel Figueroa. La viuda de Julián Figueroa calificó la situación como un error propio. Además, manifestó su disposición para aceptar las consecuencias legales correspondientes.
Una filtración desafortunada
El conflicto legal inició tras la difusión de un audio privado en febrero pasado. En dicha grabación, Tuñón mencionaba presuntos abusos contra su esposo por parte de su hermano mayor. La joven aclaró que estas declaraciones formaban parte de una charla privada. Lamentablemente, el material terminó en manos de terceros.
"Lo voy a tener que aguantar, porque fue un error mío. Ni modo, así son las cosas", declaró Tuñón ante diversos medios de comunicación. La actriz reconoció que la polémica surgió por un desborde emocional. También lamentó que la conversación se hiciera pública sin su consentimiento.
Intento de acercamiento
Imelda Tuñón reveló que ya buscó comunicación directa con el hijo de Joan Sebastian. El objetivo del contacto fue aclarar que nunca buscó perjudicar su imagen. Aseguró estar agotada de los escándalos mediáticos. "No me sirve de nada crear polémica", añadió la exnuera de Maribel Guardia.
Por su parte, José Manuel Figueroa sostiene que el daño a su reputación es irreparable. El cantante reafirmó que el proceso judicial continúa su curso normal. Su defensa busca proteger el nombre de su familia. Asimismo, intenta resguardar el legado de su fallecido hermano menor.