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Iroh Bernal transforma su historia personal en el álbum ‘Tiempos Modernos’

Escena

Tiempos Modernos de Iroh Bernal transforma una profunda etapa de depresión y resiliencia en un álbum pop inspirado en la cultura ochentera, la honestidad emocional y la innovación musical.

Cortesía de Iroh Bernal
Cortesía de Iroh Bernal

El arte de crear música es como imaginar un lienzo en blanco, manchado al principio por el gris de la depresión, el negro de la incertidumbre y el rojo de la ira. Así comenzó “Tiempos Modernos”, de Iroh Bernal presentando un borrón de emociones crudas, sin forma ni melodía. Pero poco a poco, el color regresó. El amarillo de la esperanza se coló entre las grietas, el azul de la calma lavó las heridas, y el dorado de la resiliencia iluminó el camino.

Cortesía de Iroh bernal
Cortesía de Iroh bernal -

La música como herramienta de sanación

La verdadera música no nace del confort, sino de la necesidad imperiosa de transformar el entorno. Para el creador y productor musical Iroh Bernal, su primer álbum de estudio, Tiempos Modernos”, es el resultado directo de un proceso de resiliencia profunda. Tras atravesar un periodo complejo de depresión que requirió terapia y acompañamiento clínico, Bernal encontró en la creación sonora el único refugio inamovible durante casi dos años de recuperación.

Impulsado por el apoyo creativo y motor de su pareja, el artista decidió canalizar las melodías que inundaban su mente en un diario sonoro de honestidad brutal. El resultado es un larga duración de esencia mayormente pop, pero que se expande con audacia hacia el funk, el high energy, el disco y el pop-rock.

"Durante casi dos años de recuperación, la música fue lo único que no dejé de hacer. Muchas veces, cuando regresaban recuerdos de ese pasado difícil, también me llegaba alguna melodía a la cabeza", relata el artista.

Las Influencias: De la cultura ochentera al teatro musical

El tejido sonoro de Iroh Bernal no nació de la nada. Desde su infancia, creció inmerso en la cultura pop y la música de la década de los 80, una herencia melómana directa de sus padres que dejó una marca indeleble en su ADN musical. Su curiosidad nativa lo llevó a experimentar con el sonido desde niño utilizando juguetes, videojuegos y cualquier herramienta escolar a su alcance.

"Cada canción representa un pedazo de mi historia", comparte el autor. El álbum no teme transitar por las dualidades de la experiencia humana, mientras tracks como "Desvelo" y "Solo Yo" invitan a la ligereza de la pista de baile, composiciones como "Saboteador" confrontan el autosabotaje mental. La crudeza lírica alcanza su punto más alto en piezas como "Luz Bajo La Piel", que aborda la complejidad de las adicciones, y "Animal", un corte dedicado a la denuncia del acoso.

A esta base digital se le sumó una formación orgánica crucial: el teatro musical. El paso por las tablas no solo le otorgó las tablas para plantarse sobre un escenario y entender la música desde una perspectiva corporal y escénica, sino que le permitió descubrir su propia voz. A partir de esa revelación, el proyecto se profesionalizó con clases formales de canto y teoría musical, dotándolo de las herramientas necesarias para liderar su propia producción.

El Universo Visual: Un tributo maximalista

La parte creativa sobre el concepto de "Tiempos Modernos" se desborda fuera de los audífonos, con la portada del álbum es una declaración artística por sí misma, inspirada fuertemente en el arte del icónico álbum Dangerous de Michael Jackson (1991).

Cortesía de Iroh bernal
Cortesía de Iroh bernal -

Con un enfoque maximalista, la ilustración busca amalgamar elementos clásicos y modernos. Nada es fortuito: cada detalle visual sembrado en la portada está interconectado con una canción o un concepto específico del disco. El protagonismo del "Hombre Dorado", por ejemplo, no es solo un recurso estético, sino un vínculo directo con el simbolismo de "Bestias de Oro". De este modo, la portada abandona el rol de "empaque bonito" para convertirse en una extensión gráfica obligatoria para entender el mapa conceptual del álbum.

El método de producción de Bernal invierte el orden tradicional de la música electrónica actual la palabra manda. El proceso inicia siempre en el papel, definiendo con exactitud la historia que se desea narrar. Una vez que la letra es clara, honesta y directa, comienza la etapa de musicalización.

Al final del día, Tiempos Modernos” es un espejo sobre la consolidación de un artista que aprendió a escuchar sus propias melodías en los momentos más oscuros de la terapia, que abrazó sus raíces ochenteras y que no teme usar las herramientas del mañana para firmar un retrato brutalmente honesto de quién es, por lo que ha pasado y hacia dónde se dirige.

Sobre el autor

Alan Guillermo Falcón