Por Alan Guillermo Falcón
José Bonaparte, músico originario de Granada, España, conocido por su trayectoria en el proyecto Napoleón Solo, ha emprendido una nueva etapa como solista con el lanzamiento de su álbum debut, Aires, romances y canciones. Este trabajo, estrenado el 27 de febrero, marca un giro radical en su carrera, alejándose del rock que caracterizó a su banda anterior para adentrarse en un folclore andaluz libre y experimental.

En una entrevista en el Diario de México, José nos platica más a fondo sobre el álbum, sobre todo como fue el el proceso de introspección personal, impulsado por la llegada de su hijo y su deseo de explorar su mundo interior con total libertad creativa.
Bonaparte no solo busca conectar con sus raíces, sino también reinterpretar el folclore granadino desde una perspectiva contemporánea, integrando versos de trabajadores, poetas locales como Elena Martín Vivaldi y José Heredia Maya, e incluso elementos de la gastronomía andaluza.
“Este proyecto nace de un profundo proceso de introspección personal, marcado por mi nueva etapa como padre y por el deseo de explorar mi mundo interior con total libertad creativa”, menciono Bonaparte.
Del rock al folclore andaluz
La obra se define como un desarrollo del folclore granadino y andaluz, tratado de una manera libre y experimental, con ello, Bonaparte integra ritmos flamencos desde una perspectiva festiva y respetuosa, evitando la vertiente más "honda" u ortodoxa para la cual siente un profundo respeto, pero que considera ajena a su propia naturaleza expresiva "En este álbum, me inspiro en poetas como Elena Martín Vivaldi y José Heredia Maya, figuras consagradas que, para mí, encarnan la esencia más pura de lo popular y de 'la tierra”, menciona Bonaparte.
La Mosca es una canción en a Es la pieza más cercana al folclore puro. Se basa en un canto tradicional de los gitanos de Granada utilizado en bodas y celebraciones, transformado en un tema festivo y personal “La mosca" es la canción que más se acerca al folclore puro, ya que está basada en un canto tradicional que los gitanos de Granada entonaban antiguamente en bodas y celebraciones. Este tema, arraigado en la cultura popular, refleja la esencia festiva y comunitaria de la tradición andaluza, y en mi versión busco honrar ese legado mientras le doy un giro personal y contemporáneo”, menciono Bonaparte.
La evolución de un artista
La evolución de José Bonaparte ha sido un proceso integral que abarca desde un cambio de género musical hasta una profunda maduración personal y técnica, sobre todo con su etapa previa con la banda Napoleón Solo estaba marcadamente enfocada hacia el rock. En su evolución hacia su proyecto en solitario, ha girado hacia una vertiente folclórica de Granada y Andalucía. “Cada vez lo voy integrando mejor porque yo eh tenía como la idea como romántica y la sigo teniendo realmente de como músico al margen de todo” menciono Bonaparte.
Un motor fundamental de su evolución ha sido la paternidad. El nacimiento de su hijo marcó un punto de inflexión que lo llevó a "empezar de cero", inspirándose en esa experiencia para ocuparse de su mundo interior y familiar. Esta etapa le ha permitido buscar una mayor libertad creativa, donde la música es un vehículo para compartir emociones sin condicionamientos “Empezar desde ero Fue un momento clave en mi vida: nació mi hijo, y vivir esa etapa como padre fue una experiencia transformadora que me inspiró profundamente. Fue el instante perfecto para sumergirme en mi mundo interior, tanto en lo musical como en lo familiar, junto a mi mujer. Así, con esa nueva perspectiva, decidí volver a empezar, pero esta vez desde una base más auténtica y personal”, menciono Bonaparte.
Su evolución como productor y diseñador de sonido es evidente en cada pista, donde busca compartir emociones de manera natural y sin condicionamientos.
México ocupa un lugar especial en el corazón de José Bonaparte, país al que ha visitado en múltiples ocasiones con Napoleón Solo y al que espera regresar pronto para presentar este nuevo proyecto. Para él, Aires, romances y canciones es un primer paso hacia una trayectoria más personal, donde busca sorprenderse a sí mismo y conectar con el público desde su identidad más pura.
"Sigo investigando, explorando mis raíces y desafiándome a mí mismo, porque no pienso detenerme. Mantengo la misma ilusión de siempre: seguir creando, ya sean pequeñas o grandes obras, pero siempre con pasión, esfuerzo y la belleza que merecen”, concluye José Bonaparte.