El cambio físico de diversas figuras de Hollywood encendió las alarmas médicas tras la reciente aparición de la actriz Olivia Wilde en los Breakthrough Prize Awards. Especialistas analizan el rostro de la intérprete y advierten sobre el fenómeno conocido como "Ozempic face", un efecto secundario derivado del uso de fármacos para la pérdida acelerada de peso.
El Ozempic y su impacto en Hollywood
Originalmente diseñado para el tratamiento de la diabetes, el Ozempic se volvió viral gracias a la promoción de influentes y celebridades que buscan adelgazar con rapidez. Sin embargo, el uso de semaglutida con fines estéticos conlleva repercusiones visibles en la fisonomía facial que, según expertos, podrían ser irreversibles.
Figuras como Demi Moore y Meghan Trainor también han sido objeto de escrutinio por sus drásticas transformaciones físicas en eventos recientes. En el caso de Wilde, su paso por la alfombra roja el pasado 18 de abril desató un debate sin precedentes sobre los estándares de belleza actuales.
Diagnóstico visual del Dr. Jesse Morse
La controversia escaló cuando el Dr. Jesse Morse compartió un video de la entrevista de Wilde a través de su cuenta en la red social X. El médico aseguró que la apariencia de la actriz es un ejemplo de manual del "Ozempic face" debido a la evidente pérdida de masa muscular facial y la presencia de ojeras profundas.
"La 'cara de Ozempic' es casi imposible de revertir", sentenció Morse en su publicación, donde además aconsejó evitar el uso de estas sustancias. Su diagnóstico generó una ola de comentarios sobre los riesgos que enfrentan quienes buscan la "delgadez perfecta" en la industria del entretenimiento.
¿Qué es la "cara de Ozempic"?
Los especialistas explican que este fenómeno ocurre cuando la pérdida de peso es tan acelerada que las almohadillas de grasa facial desaparecen. Estas estructuras son las responsables de dar soporte y juventud al rostro, por lo que su ausencia resulta en una apariencia demacrada y piel flácida.
El hundimiento en la zona de los ojos es extremadamente difícil de corregir, incluso mediante el uso de rellenos dérmicos o cirugías plásticas. Esta marca permanente se suma a las advertencias médicas sobre el uso recreativo de medicamentos especializados sin supervisión adecuada.