Por Arantza Acevedo.- Ayer por la noche, la banda estadounidense The Flaming Lips se presentó en el Pabellón Oeste en Ciudad de México, luego de un cambio de recinto, pues originalmente iban a presentarse en el Velódromo Olímpico. Aun con el cambio de sede, la expectativa por ver uno de los actos más completos de la escena musical actual no disminuyó y los fans poco a poco llegaron al Pabellón, incluso horas antes de que la presentación de The Flaming Lips comenzara.

Para calentar motores
Las bandas abridoras se encargaron de preparar el ambiente para un público ansioso: Unperro Andaluz, Gillan Band y Sextile presentaron sus proyectos musicales ante la audiencia que los recibió con aplausos y atención, pues mucho de su sonido encuentra resonancia con The Flaming Lips.
Inicio espectacular y lleno de nostalgia
Con un show sumamente puntual, Wayne Coyne y compañía subieron al escenario a las 22:00 h ante la emoción, aplausos y gritos ensordecedores de fans que esperaban el regreso de la banda desde su última presentación en el festival Hipnosis en 2023 que también fue todo un éxito. El espectáculo comenzó entre láseres, serpentinas, globos gigantes y los robots protagonistas de su álbum de 2002 Yoshimi Battles the Pink Robots, además de interpretar el tema que da nombre al disco, lo que encendió la emoción del público quien cantó cada una de las frases de la canción.

Éxitos, emoción y conexión con el público
Conforme avanzó el concierto, The Flaming Lips complació a su público con éxitos como “The Yeah Yeah Song”, “She Don’t Use Jelly” y “Do You Realize”, uno de los temas más aclamados de la noche, que hizo enchinar la piel de más de un asistente. Aunque a veces el escenario del Pabellón y su acústica parecían no ayudar al show preparado por The Flaming Lips, la energía, el agradecimiento y la emoción de la banda conquistó a sus fans más longevos y a los nuevos seguidores que se crearon esa noche, pues cabe resaltar que entre el público podían verse muchos niños.
Un regreso que reafirma su vigencia
Así, el regreso de The Flaming Lips confirmó por qué siguen siendo una banda relevante, vigente y llena de ideas y emociones que crean una experiencia absolutamente inmersiva, experimental e imaginativa. Con un universo particular creado a partir de su psicodélico y alternativo sonido, los estadounidenses han sabido ganarse la atención e importancia que una banda así se merece.
