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Reseña Kiln: La locura de Double Fine te convierte en una vasija… ¡y es genial!

Escena

Double Fine deja atrás las aventuras tradicionales para apostar por un multijugador caótico, creativo y lleno de personalidad donde las vasijas son las verdaderas protagonistas

Kiln Xbox Game Studio
Kiln - Official Launch Trailer

Para mí, Double Fine sigue siendo uno de los estudios más creativos que tiene Xbox dentro de sus filas. Aunque muchos lo conocen principalmente por Psychonauts, una de las sagas de plataformas más ingeniosas de los últimos años, la realidad es que el estudio lleva décadas construyendo experiencias únicas. Parte de su equipo proviene de la legendaria LucasArts, compañía responsable no solo de videojuegos de Star Wars, sino también de algunas de las aventuras gráficas más importantes de la industria. Ahí destacó Tim Schafer, quien participó en títulos como The Secret of Monkey Island y lideró el inolvidable Grim Fandango.

Ahora, Double Fine sorprende con una propuesta mucho más extraña y arriesgada. A diferencia de los juegos narrativos y de un solo jugador por los que el estudio suele ser reconocido, Kiln apuesta completamente por el multijugador competitivo, donde la creatividad y la improvisación son el centro de toda la experiencia.

Captura de pantalla kiln 1| Xbox Game Studio
Captura de pantalla kiln | Xbox Game Studio -

¿De qué trata Kiln?

Aunque Double Fine suele destacar por sus historias, aquí la narrativa solo funciona como una excusa para lanzarnos a combatir contra otros jugadores. La premisa gira alrededor de espíritus que utilizan vasijas de arcilla para enfrentarse entre sí mientras intentan destruir el horno del equipo rival.

Desde el inicio podemos personalizar nuestra propia vasija, y es justamente ahí donde el juego encuentra su mayor fortaleza.

La creatividad como motor principal

Klin basa prácticamente toda su identidad en el sistema de creación de vasijas. Conforme avanzamos, desbloqueamos distintos tipos de arcilla y herramientas que nos permiten moldear recipientes casi como si estuviéramos trabajando con barro real.

La libertad es bastante amplia: puedes crear desde diseños pequeños y compactos hasta enormes estructuras exageradas llenas de adornos, colores y accesorios. Lo interesante es que la forma no solo cambia la apariencia, también afecta directamente las habilidades y estadísticas de tu personaje.

Captura de pantalla kiln | Xbox Game Studio
Captura de pantalla kiln | Xbox Game Studio -

Dependiendo del diseño, tu vasija podrá ejecutar ataques distintos, como espadazos, tornados o golpes especiales. Aquí la creatividad no es solo estética; también define tu estilo de juego.

El juego ofrece tres tipos principales de arcilla:

Captura de pantalla kiln | Xbox Game Studio
Captura de pantalla kiln | Xbox Game Studio -
  • Arcilla pequeña: rápida y ágil, ideal para atacar o moverse velozmente por el mapa, aunque puede cargar poca agua y resiste menos daño.
  • Arcilla mediana: la opción más equilibrada, perfecta para quienes buscan combinar ofensiva y soporte.
  • Arcilla grande: lenta, pero resistente. Puede almacenar enormes cantidades de agua y funciona como una especie de tanque para el equipo.

¿Y para qué sirve el agua? El objetivo principal es usarla para apagar el horno del equipo enemigo. Cada horno tiene tres oportunidades antes de quedar destruido definitivamente, así que las partidas se convierten en una constante lucha entre defender, atacar y transportar agua sin perderla en el camino.

Captura de pantalla kiln | Xbox Game Studio
Captura de pantalla kiln | Xbox Game Studio -

Algo que también se agradece es que el juego permite guardar varias vasijas distintas. Así, antes o durante una partida puedes cambiar de estilo dependiendo de lo que necesite tu equipo, sin quedar atrapado en un solo rol.

Partidas rápidas, caóticas y adictivas

Las partidas de Kiln son bastante dinámicas. Aunque el trabajo en equipo puede marcar la diferencia cuando juegas con personas coordinadas, la realidad es que muchas veces un simple descuido o las propias trampas del escenario pueden cambiar el rumbo del enfrentamiento.

Y es precisamente en los mapas donde Double Fine vuelve a demostrar su creatividad. Aunque la cantidad de escenarios todavía es limitada, todos tienen ideas interesantes. Hay uno con una pista de baile donde tu personaje queda atrapado bailando si pisa ciertos cuadros iluminados, mientras que otros mapas juegan con plataformas móviles, zonas peligrosas o pozos de agua que pueden ayudarte… o dejarte atrapado durante varios segundos.

Ese caos hace que cada partida tenga momentos impredecibles y divertidos, incluso cuando las mecánicas son relativamente simples.

Un juego con mucho carisma, pero poco contenido

Visualmente, Klin tiene toda la personalidad de Double Fine. El estilo artístico caricaturesco, las referencias a mitologías griegas y egipcias, así como el diseño de las vasijas, hacen que el juego tenga una identidad muy marcada. Además, el apartado sonoro está bastante cuidado, especialmente los efectos de las vasijas rodando y rompiéndose.

Sin embargo, también es evidente que el juego se queda corto en contenido. Solo existe un modo principal y, después de varias horas, las partidas pueden comenzar a sentirse repetitivas. El sistema de combate también es bastante simple y no tiene demasiada profundidad.

Aun así, hay algo refrescante en la propuesta. Kiln no intenta convertirse en otro juego como servicio lleno de pases de batalla o microtransacciones. Es una experiencia más sencilla y directa: entrar, jugar unas partidas con amigos y divertirse un rato sin sentir que debes dedicarle cientos de horas.

Conclusión

Kiln es un juego extraño, creativo y muy fiel al estilo de Double Fine. Su sistema de creación de vasijas es, sin duda, lo mejor de toda la experiencia y logra ofrecer momentos realmente divertidos gracias a la libertad que le da al jugador.

Aunque el contenido es algo limitado y las partidas pueden volverse repetitivas con el tiempo, sigue siendo una propuesta muy entretenida para sesiones cortas, especialmente con amigos. Más allá de sus defectos, el juego deja claro que Double Fine sigue siendo uno de los estudios más originales dentro de Xbox, incluso cuando trabaja en proyectos pequeños y experimentales.

Disponible para Xbox Series X/S, PlaySattion 5 y PC.

Sobre el autor

Ernesto Becerra